Notas y comentarios a la Divina Comedia. Infierno Infierno Canto V.
 

Resumen. Descienden los viajeros al segundo círculo donde están los lujuriosos. Minos lo preside y juzga las almas. Virgilio señala a personajes típicos de la antigüedad. Encuentran a Francisca de Rímini y Pablo Malatesta que les cuentan su desgracia. Dante vencido por la piedad se desvanece.

V, 4-24 MINOS (Minws) fue un rey de la isla de Creta tres generaciones antes de la guerra de Troya: era hijo de Zeus y de Europa, y tuvo por hermanos a Radamantis y a Sarpedón. Pasa por ser el primero que civilizó a los cretenses, los gobernó con justicia y bondad y les dio excelentes leyes. A Radamantis se le atribuía la redacción del código cretense que sirvió de modelo a varias ciudades griegas. Por sus dotes justicieros Minos y Radamantis fueron instituidos jueces en el Infierno. Se le atribuía a Minos toda clase de aventuras amorosas, y la invención de la pederastia. Por eso preside el círculo de los lujuriosos, y por haber sido un justo gobernante, tiene el atributo de juzgar a los muertos. Como los demás regentes de los círculos, Minos desconfía y teme a este ser que desciende vivo al Infierno, y trata de asustarlo y de crear desconfianza en el Conductor. Virgilio lo desarma con el mismo argumento que dio a Carón

V, 25-49. El círculo es una terrible torbellino que arrastra a las almas como lo hace el huracán, así como en la vida misma nos dejamos arrastrar por un insaciable y desmedido placer En su "estilo" narrativo, Dante introduce siempre imágenes intensas, y aquí compara a los condenados con los estorninos que en el frío invierno vuelan en hilera empujados por el viento, y con las grullas que en triste fila gritan sus lamentos.

39. ...que la razón al deseo sometieron... Notemos la expresión usada por Dante: no se refiere a actos contrarios a la ley divina o contrarios a la razón, como querría una teología simplista en busca de precisión y de control, sino a una voluntad perversa decidida a perder la libertad, lo que devuelve la responsabilidad, no a la razón analítica, sino a la conciencia, la cual, en sí, no es controlable ni cognoscible desde afuera.

V, 52-69 Relato de "mujeres y antiguos caballeros" famosos por su desordenada vida.

SEMÍRAMIS, legendaria reina de Babilonia cuyo nombre, en lengua siria, quiere decir "que viene de las palomas" , porque, habiendo sido abandonada de su madre, fue criada por palomas que robaban para ella de los pastores leche y queso. Fue valiente, astuta e inteligente, y se le atribuyen victorias militares y la construcción de magníficos monumentos: un espléndido mausoleo a su esposo, puentes sobre el Eufrates, castillos fortificados, y los famosos jardines colgantes de Babilonia. Figura en este círculo por su legendaria vida licenciosa que la llevó a legislar favoreciendo la pública lujuria para enmascarar sus propios desórdenes.

DIDO, Legendaria reina de Cartago y esposa de Siqueo. La leyenda se origina en las emigraciones fenicias hacia el occidente mediterráneo. En la Eneida de Virgilio, Eneas, arrojado por tempestades a las costas africanas es recogido por los habitantes de Cartago y por la hospitalidad de la reina Dido que poco a poco se enamora de él. En una cacería, ambos se cobijan en una gruta y se convierten en amantes, por voluntad de Venus y a instigación de Juno. Eneas recibe de Júpiter orden de proseguir su viaje, y Dido, al verse abandonada, alza un pira y se quita la vida entre las llamas.

CLEOPATRA, reina de Egipto, hija de Tolomeo Auletes, amante de Julio César y de Marco Antonio, Se suicidó dejándose picar por un áspid para no caer prisionera del victorioso Octaviano. Era personaje emblemático de la seducción y de la lujuria, aunque la historia moderna la rescata como madre y como inteligente reina de Egipto.

HELENA, es la esposa del rey Menelao. Considerada la mujer más bella del mundo, cuando su esposo tuvo que marchar a Creta, ella quedó como anfitrión del reino. Consintió a ser seducida y raptada por Paris, llevada a Troya, y fue así la causa de la famosa y funestísima guerra de griegos contra griegos. La bellísima Helena vivía con Paris en Troya, como su esposa, pero detestada de los troyanos que la consideran causa de la contienda. Su situación es falsa: es compatriota de los enemigos y todos saben que siente simpatía por ellos, y en realidad en los últimos momentos de la guerra los ayuda. Es prototipo de la mujer que sabe que su hermosura la salvará de todos los malos pasos.

AQUILES héroe de los sitiadores de Troya y feroz guerrero artífice de la victoria, se enamoró finalmente de la hija de Príamo, quien era el padre de Héctor, héroe troyano de la guerra.

TRISTAN es hijo del rey Meliadus y nieto del rey Marco de Cornovaglia: famoso caballero y héroe de la saga bretona y de los Caballeros de la Tabla Redonda, amante de Isolda, y muerto con un dardo envenenado por el marido Marcos.

V, 70 y ss. FRANCISCA de Rímini fue la esposa de Gianciotto Malatesta, señor de Rímini, hombre de valor pero deforme físicamente, del cual tuvo un hija: Concordia. El hermano de Gianciotto. PABLO estaba casado con Orabile Beatriz de Ghiaggiolo, de la que tuvo dos hijos: Humberto y Margarita. Por tanto Francisca y Pablo eran cuñados. Ambos se enamoraron y fueron sorprendidos por el marido de Francisca, hermano de Pablo, que mató a ambos atravesándolos de un sola estocada, probablemente en 1289.

El magnífico relato de la historia de estos amantes todavía hoy nos conmueve como conmovió al viajero. A notar que la pasión amorosa descontrolada es el tema de este, en verdad, primer círculo del infierno, y como tal el de menor castigo. Hay una inmensa piedad de Dante por los amantes que afecta tanto a su espíritu que provoca en él un nuevo desmayo.

Francisca narra el evento ocurrido mientras leían el muy divulgado entonces relato francés sobre las aventuras de los Caballeros de la Tabla Redonda.

106 Caína, es nombre tomado de Caín con el que Dante designa al noveno círculo que aloja a los que derramaron sangre de familiares.

127 y ss. En la novela francesa, Lancelote, oprimido por el amor y ante la insistencia de Ginebra, esposa de Arturo a quien Lancelote le debía fidelidad, le revela su amor. Francisca y Pablo estaban solos y "sin sospecha alguna", es decir sin malicia previa. Cuando resuena la alegre risa de Ginebra y es besada por Lancelote, el relato llega a su clímax, y los cuñados se besan.

136. Galeoto fue quien indujo a la reina Ginebra a besar al caballero, y por ello el libro fue como Galeoto para los amantes.

140. El otro, es Pablo Malatesta.