| Notas y comentarios a la Divina Comedia. Infierno Infierno Canto VI |
Resumen. Vuelto en sí de la dolorosa confesión de los amantes, Dante se encuentra en el tercer círculo de los golosos, de los que "hicieron de su vientre un dios", atormentados en una lluvia sucia con granizo y nieve. Encuentro con Ciacco que le pronostica temas de la política de Florencia. El canto termina con una explicación de Virgilio sobre la perfección del bien y del mal. VI, 7-12 En esta descripción del círculo, "pudre la tierra", y en varios versículos inferiores, se percibe el desprecio de Dante por los que en vida no tuvieron más horizonte que el placer de comer, con pérdida de dignidad propia y, como en el caso de Ciacco, pérdida de honor ante los demás. VI, 13-18 CERBERO o KERBEROS es el perro del Hades, uno de los monstruos que guardaban el imperio de los muertos, vedaba la entrada a los vivos, y, sobretodo, impedía la salida de los muertos. Tenía tres cabezas de perro, una cola de serpiente, y en el dorso multitud de cabezas erguidas de serpiente. Estaba encadenado en la puerta del Infierno y aterrorizaba a las almas. Cuando se opuso al ingreso de Hércules al infierno, este lo sujetó con una cadena, lo arrastró y lo sacó del infierno, y por ello en el Canto VII Dante, ante las puertas de la ciudad de Dite, les recuerda a los que se oponen a su ingreso: Vuestro
Cerbero, si bien os recordáis, El nombre de Cerbero en griego significa devorador de carne (kreas = carne, berw = devorar). En el descenso de Eneas al Averno (Eneida, VI), la Sibila, conductora de Eneas ...viendo
ya erizándose las culebras de sus cuellos, Es pues símbolo del ansia incontenible de comer, como una grosera avaricia de satisfacción del apetito. VI, 19-21 Los golosos igualmente son comparados a perros aulladores destacando una vez más el desprecio que le merecen al Viajero. VI, 22-33.También Dante aprovecha la fiebre de Cerbero para arrojarle un puñado de tierra en las bocas. Termina el párrafo con la descripción de la actitud rabiosa de los perros ante una presa y su inmediata calma al poseerla. VI, 40-57 CIACCO, sobrenombre tal vez porque significa cerdo. Es presentado por el Bocaccio así
"Fue hombre de palacio aunque no totalmente, y como tenía poco para gastar y estaba dado al vicio de la gula, sus tratos eran siempre con nobles y ricos, y especialmente con los que comían y bebían espléndida y delicadamente, a los cuales visitaba si llamado era a comer por ellos, y si no lo invitaban, se invitaba él mismo. Y por este vicio todos los florentinos muy bien lo conocían, aunque por otra parte era un educado hombre acorde con su condición, elocuente y afable, y de buenos sentimientos, por lo que muy gustosamente era recibido por los gentilhombres." VI, 49. Como en la loba del canto primero, aquí se atribuyen todas las miserias de la amada Florencia a la envidia, raíz de la corrupción reinante, ambición de poder y riqueza, luchas de enteras familias y sectarios ciudadanos por la ocupación de cargos, etc. VI,59 Esta piedad de Dante es muy inferior a la que sintió por Francisca de Rímini que lo llevó al desmayo. Aquí cambia en seguida la conversación para pasar a temas de Florencia. VI, 64-75 Caído en apariencia el feudalismo con la llegada de la comuna, los nobles dejan sus castillos y reagrupan sus fuerzas aliándose con la "gente nueva" venida de la campiña. Ínterin se forma una nueva nobleza, pero los estamentos políticos no lograron amalgamar la antigua nobleza y su clientela con los nuevos magistrados, los miembros de los gremios de artesanos, el simple pueblo y los gremios de artes menores. Crecían los antagonismos con sus dos partidos, los Blancos capitaneados por Vieri de los Cerchi, y los Negros, por Corso Donati. Después de la batalla de Campaldino (1289) se incrementó el odio que los dividía, y en una tarde de 1300 jóvenes partidarios de ambos partidos se encontraron "a verter sangre", Aquí comienza la desintegración de la ciudad. Los Blancos de origen rústico provenientes de la campaña vencieron, y los Negros fueron privados de cargos y expulsados de la ciudad "con gran ofensa" y condenas pecuniarias. Los Negros solicitaron el apoyo del Papa que ambicionaba el poder sobre la Toscana y deseaba impedir el avance del Imperio representado por Alberto de Austria. Luego de diversas tentativas fracasadas, el Papa envió a Carlos de Valois que tomó la ciudad y restituyó a los Negros los derechos de gobierno. Los Blancos fueron proscritos y Dante condenado. VI, 79-80 Farinata de los Uberti está en el sexto círculo. Tegghiaio (Aldobrando de los Adimari) y Jacobo Rusticucci están en el séptimo. Enrique de los Giandonati o Enrique Fifanti (éste cometió asesinato) no figura más que en este canto. Mosca de Lamberti está en el noveno círculo. VI, 94-99. El párrafo se refiere a la resurrección de los muertos y el juicio final. Los dichos de Virgilio suscitan la duda de Dante. VI, 106-111. De acuerdo a la filosofía aristotélica, es más perfecta el alma cuando está unida al cuerpo, que fuera de él. Y esta perfección implica mayor o felicidad o desdicha que la que tenía el alma sola. 111 De allá = después del juicio final, de acá = antes. VI, 115 Sobre Plutos ver la nota del siguiente canto VII. |