| Notas y comentarios a la Divina Comedia. Infierno Canto XVIII |
Resumen Ingresan los viajeros al octavo círculo o Malebolge, que está dividido en diez fosas concéntricas donde se castigan los fraudulentos. En la primera fosa están los rufianes, como Venedico Cacciameno, y los seductores como Jasón. En la segunda fosa encuentran a los aduladores como Alessio Interminelli y Taís. XVIII, 1-18. Realizado el profundo descenso sobre el monstruoso Gerión al valle o foso del octavo círculo, que se llama Malebolge, "mala fosa" o mejor "fosa del mal". O aún "de la maldad", porque como vimos en el Canto XI, este círculo es donde reina la maldad propia del hombre, la capacidad de engañar. En el centro del octavo círculo hay un vacío circular por el que se desciende al pozo del Cocito, último reducto del Infierno, del cual se hablará a partir del Canto XXXI. Entre este vacío central y el cerco exterior, hay diez recintos radiales que Dante compara al foso que rodea los castillos medievales y que son transitados por puentes para permitir el paso. La imagen es de una rueda y sus radios, pero en el lugar del cubo central hay un vacío que conduce al Cocito. La parte exterior de la rueda es el "umbral" o cerco o pared del cónico infernal, que es más elevada por lo que Dante dice "de la cima de la roca". XVIII, 19-33. Caminado siempre hacia la izquierda, es decir como se mueven las agujas de un reloj, teniendo el centro a mano derecha, los viajeros van a ir ahora recorriendo los recintos circulares, que debemos pensar inmensos para dar cabida a la muchedumbre que contienen. La primera fosa que encuentran está repleta de rufianes y seductores desnudos que marchan en dos filas, yendo y viniendo. La visión se compara con lo ocurrido durante el jubileo del año 1300, cuando por bula del papa Bonifacio VIII los peregrinos que visitaban las basílicas romanas, obtenían indulgencia plenaria. Cruzando el río Tíber en dirección a la iglesia de San Pedro Mayor hay un puente, llamado Elio o Adriano hoy Sant'Angelo, que parte del monte Janícolo y cruza hacia el Castillo del Santo Ángel o Castel Sant'Angelo. Según el relato de Dante, dada la ingente multitud, hubo de organizarse la marcha en dos vías para ir y venir por el puente en la visita a la iglesia. XVIII, 34-39. En la fosa Malebolge aparecen demonios que castigan a los condenados para que no esquiven o aminoren sus sufrimientos. Aquí son demonios con cuernos de acuerdo a la imaginería popular, cuernos que patentizan la naturaleza bestial de los demonios. Así como los hombres y el mismo infierno va degradándose en su descenso hacia el caos final, así también veremos a los demonios cada vez más brutales, y a veces inclusive estúpidos en su obsesión salvaje. XVIII,
40-66. Venedico Caccianemico, boloñés, que indujo a su hermana Ghisolabella,
esposa del ferrarés Niccolò da Fontana, a entregarse al marqués Obizzo
II del Este, señor de Ferrara. XVIII,
67-99. Encuentro con Jasón. XVIII, 100-111. Espalda es término técnico de arquitectura por sostén. Siguen por el borde donde se apoya y nace en cruz un nuevo puente. El lugar es inmundo y mal oliente como apestan los aduladores en el mundo. Hay moho empastado en los muros, y el lugar es tan oscuro que es necesario trepar a la sumidad del puente para ver el fondo. XVIII, 112-126. Alejo Interminei de Luca, contemporáneo de Dante del cual un comentarista antiguo dice:
Es un hipócrita adulador, que ha sido desenmascarado en medio de la inmundicia de su impersonal y embrutecido cinismo. XVIII, 127-136 Tais, famosa cortesana griega, amante de Alejandro Magno en su viaje por Persia, y luego de Lago, quien fuera padre de Ptolomeo, fundador de la dinastía griega en Egipto. Este canto concluye en la vulgaridad de la adulación cortesana con fines de dominación sexual. Por éso Virgilio comanda la partida con acento en la saciedad asqueada que le provoca el sitio. |