| Notas y comentarios a la Divina Comedia. Infierno Canto XIX |
Resumen En el tercer recinto del círculo octavo los viajeros se encuentran con los simoníacos, que están confinados de cabeza en aberturas del muro. Se detienen a conversar con Nicolás III, de la familia de los Orsini y oyen la profecía de la condenación de Bonifacio VIII y de Clemente V. Sigue una imprecación de Dante contra los papas simoníacos, y reanudan el camino hacia el cuarto recinto. XIX, 1-9 La cosas de Dios, los sacramentos, las indulgencias, etc. son llamadas "esposas de bondad", es decir compañeras del bien, y se las llama así para acusarlos figurativamente de adulterio al vender los bienes divinos por dinero. Los viajeros están sobre la cresta del puente que cruza sobre el tercer recinto, que llama "tumba", y por tanto sobre el centro de la fosa. "Virtud" debe entenderse en el sentido original latino como fuerza y poder, y en este caso se refiere a la equidad de su justicia. Se presienten los versículos bíblicos: Prov. III, 19
El Señor por la Sabiduría fundó la tierra, estableció los Cielos por
la Inteligencia, y en Sab. XII, 15 Siendo
Justo, todo conduces con justicia, XIX, 13-21 Compara las aberturas de los muros a las que se encuentran en el baptisterio de Florencia. En la Edad Media el bautismo de los infantes se hacía por inmersión, y el baptisterio de Florencia, del que hoy sólo quedan ruinas, no era la excepción. Constaba de una fuente central de agua bendita que fluía a varias cavidades a fin de permitir en ellas el bautismo simultáneo de varios niños. Unos pocos años antes, cuando ya estaba escribiendo la Comedia, Dante tuvo que romper uno de estas pilas porque un niño se estaba ahogando en ella, y no por desprecio de la religión como algunos sostenían; lo cual dice para tapar la boca de los murmuradores. Nótese lateralmente que la habladuría que de algún modo lo tildaba de enemigo del bautismo y la religión, nos permite suponer que, en esa época de herejías e inquisidores, Dante no era considerado muy ortodoxo. Reléase la epístola VIII a los Cardenales de Italia, que muestra la libertad de expresión que asumía Dante. XIX, 22-27. Metidos de cabeza en las aberturas los simoníacos que había pisoteado las cosas sagradas son castigados en las plantas de los pies. La imagen del aceite ardiendo que quema la superficie untada, recuerda el mal uso del aceite o crisma de algunos sacramentos y la propia unción de estos simoníacos que son obispos y cardenales. XIX, 31-45. Con intimidad y confianza propone Dante el descenso, Virgilio lo concede y protege la marcha teniéndolo firme a su lado, Dante renueva su respeto por quien lo conduce y conoce el camino. XIX,
46-87. Uno de los suplicios de la Edad Media consistía en meter al criminal
cabeza abajo en una fosa, a la cual se arrojaban puñadas de tierra hasta
sofocarlo. Solía el asesino llamar al confesor, y entonces cesaba el verdugo
de echar tierra y el fraile se inclinaba para oír la confesión. Dice "para
que la muerte se aleje" porque de esa forma conseguía demorar un poco
su muerte mientras se confesaba. El
que viene "del poniente", es decir de Gascuña, es el famoso por corrupto
Bertrán de Got, Papa Clemente V, "pastor sin ley", quien vendió a toda
la Iglesia transportándola de Roma a Aviñón, y que para complacer a Felipe
el Hermoso, rey de Francia reintegró a sus funciones a cardenales destituidos
por Bonifacio, canceló todas las actos hostiles al rey producidos por
Bonifacio VIII y Benedicto XI, y convalidó la persecución y prisión de
los Caballeros Templarios por mano del rey, a quienes llevo a juicio de
la Inquisición. Es una época de largas y complejas idas y venidas entre
el rey y el papa en su mutuo afán de adquirir bienes y poder, mientras
los Templarios caían en medio de las ambiciones de ambos.
XIX, 88-105. Invectiva de Dante contra estos papas. Y
yo te digo que tú eres Pedro, y que sobre esta piedra edificaré mi Iglesia,
y de Act. Apost. I, 21 cuando, muerto Judas, fue necesario elegir a quien ocupara su lugar entre los apóstoles: ...Y
propusieron a dos, José, llamado Bársabas, es decir Justo, y a Mateo.
XIX,
106-117 Invectiva a la corrupción generalizada de la curia romana. Entonces
vino uno de los siete Ángeles que tienen los siete cálices y se dirigió
a mí diciendo:
El texto apocalíptico es tradicionalmente atribuido tanto a la Roma pagana
como a la cristiana. Como lo explica el texto en el v. 15, "sentada
sobre grandes aguas" se refiere a que reina sobre grandes pueblos
y naciones. Las siete cabezas y diez cuernos, si se interpreta de la ciudad
de Roma son las siete colinas de la ciudad y diez reyes sobre los que
reina, y de la curia romana, como lo aplica aquí Dante, son los siete
sacramentos ("cuernos" simboliza "poderes") y los diez mandamientos con
los cuales comandó la Iglesia sobre los pueblos cristianos, mientras que
plugo al papa permanecer en la virtud. La Iglesia es considerada la esposa
del Papa, por lo que al perder la virtud el marido ella se vuelve a "putañear
con reyes", como lo hicieron estos papas que la vendieron al mejor postor. XIX 121-133 Virgilio muestra satisfacción y hasta admiración por la honestidad de Dante y su justa indignación por los hechos cuya maldad tanto comprobara y que personalmente tanto sufriera en su vida. La consecuencia inmediata es proteger a Virgilio y llevarlo tiernamente en brazos como corresponde a un maestro y conductor de tan delicada carga. No es un simple paseo el viaje por el Infierno: Dante está como la piedra en el atanor del alquimista, en la purificación y eliminación de escorias para el logro del "conocimiento y virtud" para los que ha nacido.
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