Notas y comentarios a la Divina Comedia. Infierno Canto XXVII
 

Resumen.
Virgilio interroga a otra llama del recinto octavo: Guido de Montefeltro. Dante le informa de la situación política de la Romaña. Guido cuenta el engaño que sufrió del Papa Bonifacio VIII y la historia de su condenación.

XXVII, 1-6 Ulises ya no habla más. Y su llama queda tiesa y callada, y se aleja lentamente a una señal de Virgilio, cuando ya otra llama, que le seguía de cerca, se muestra.

XXVII, 7-15 Perilo, artífice ateniense, para colaborar con la sutil crueldad de Falaride, tirano de Agrigento, inventó un toro de bronce, dispuesto de manera de poder introducir en él a un reo por una abertura que luego se cerraba. El toro era puesto sobre las llamas y, al quedar incandescente, los gritos de la víctima sonaban como bramidos de un toro verdadero. Habiéndoselo presentado a Falaris, éste ordenó que el inventor fuese el primero en sufrir sus efectos, y agrega Dante fue justicia que quien creara tal inicuo tormento lo sufriera en sí mismo. Guido da Pisa cita en su comentario:

Quien lanza al aire una roca, la arroja sobre su cabeza,
y un acto de traición hace sufrir sus mismas consecuencias.
Quien cava una fosa caerá en ella,
Quien tiende un lazo se hará enlazar.
Quien hace el mal, el mal caerá sobre él,
Sin que siquiera sepa de donde le llega.
Eclesiástico, XXVII, 18

13 Dante compara el murmurar de la llama al mugido del toro, porque las palabras no podían salir por la punta de la llama que no tenía abertura de salida. La referencia al toro de Falaris tiene relación con la conducta de Guido de Montefeltro, que de lobo rapaz que fuera, convertido en franciscano, volvió a caer en sus propias vicios aconsejando a Bonifacio VIII y mereciendo el justo castigo.

XXVII, 16-30 La voz logra finalmente salir por la llama, medio sofocada. Como venía muy cerca de la llama de Ulises, cree que las palabras de Virgilio a Ulises se dirigían a él, y que lo estaban echando, y por tanto ruega que le tengan paciencia y lo escuchen.

28-30 Guido es de Montefeltre, región del norte de la Umbría, entre Urbino y las nacientes del Tíber en las laderas del monte Coronaro, en los Apeninos.

XXVII, 31-54 Respuesta de Dante a la demanda de Guido, sobre el estado de paz o guerra en la Romanía.

37 Los tiranos de Romanía se combatían mutua y frecuentemente, pero en el 1300, cuando se supone que Dante está hablando, habían firmado un pacto de concordia y por tanto estaba en paz.

40 Rávena está firme en paz como desde hace muchos años bajo el suave gobierno de Guido el Viejo, padre de Francisca de Rímini, señor de Polenta, cuyo escudo ostenta un águila bermeja en campo amarillo, y extiende su dominio, sus alas, sin contestación hasta Cervia, tierra del sur de Rávena.

43 La tierra es Forli. Sus gibelinos resistieron a Juan de Appia, enviado del papa Martín IV con un ejército francés, pero debido a la estrategia de Guido de Montefeltro fue derrotado el 1º de mayo de 1282, batalla en la que perdieron la vida 8000 franceses, Está siendo gobernada por la casa de los Ordelafi, que "tenían un escudo en la mitad superior listado, y abajo un medio león verde sobre campo amarillo" (Anales Florentinos) que son las verdes garras.

46 Malatesta de Verruchio (por el nombre del castillo que los riminenses había donado al padre), llamado el Centenario por la edad que alcanzó, expolió a sus súbditos, y su sucesor, Malatestino, no fue mejor que su antecesor. Ambos son llamado mastines por su crueldad. Fueron feroces con sus enemigos como experimentaron Guido de Casero Y Angiolello de Carignano, ver luego Inf. XXVIII, 76-90. Cuando los Malatesta se apoderaron de la señoría de la ciudad, el jefe de los gibelinos abandonó Rímini, pero Montagna quedó prisionero y fue muerto por decapitación.

49 Faenza sobre el río Lamone, e Imola sobre el Santerno, están gobernadas por Mainardo de los Pagani, que tenía por armas un león azul en campo blanco, viven en continua incertidumbre, ora bajo el influjo de los güelfos de Toscana, ora bajo el dominio de los gibelinos de Romanía.

52 Cesena, ciudad al borde del Savio, acompaña su topografía, entre montaña y llano, teniendo unas veces señoría del pueblo, otras de los nobles. En el 1300 estaba gobernada por Galasso de Montefeltro

XXVII, 55-111. Historia de Guido de Montefeltro, quien habla claramente pues supone que Dante no volverá al mundo de los vivos.

67 Nacido en 1220, fue hombre temible de armas, comandante de los gibelinos de Romanía, el más astuto y sutil hombre de aquellos tiempos. Realizó acciones militares perjudiciales a la autoridad papal, como la toma de Caprona, y las guerras contra Siena (1271),Bolonia (1275), Forli (1282) y Florencia (1289).

75 Su fuerza es comparada a la del león, y su astucia al lobo. Decía de él la Crónica de Pisa: "Cuando el conde Guido salía de Pisa con su tropa, precedido por el sonido de flautines, huían los florentinos y decían: ahí viene la loba".

79 Se reconcilió con la Iglesia en 1294 bajo el papa Celestino V y en sus últimos años de vida se hizo franciscano en 1298.

83 Arrepentido se rindió a la orden franciscana, lo cual le habría servido para su regeneración y penitencia.

85 Bonifacio VIII no es indicado por su nombre, sino simplemente como el príncipe de los hipócritas. Junto al Letrán, es decir en la misma Roma con los Colonna que habitaban cerca de S. Juan de Letrán, y con los cuales estaba el Papa en ásperos litigios. En las guerras, cayeron bajo las armas del Papa Nepi, Colonna, Zagarolo, Palestrina después de un año de asedio en 1298. Sus enemigos fueron todos cristianos, y ninguno había combatido en la conquista de san Juan de Acre, en Siria, cuando la cruzada de 1291 contra los sarracenos, ni tampoco habían comerciado por víveres y municiones, contra las disposiciones papales, en Alejandría en tierras del Soldán de Egipto.

91 El Papa no respetó su oficio ni sus órdenes sagradas, ni el cordón franciscano que llevaba Guido, y que enflaquecía, por la austeridad que representaba, a los que estaban ceñidos con él.

94 Así como Constantino pidió al Papa san Silvestre, que estaba oculto en una cueva del monte Soracto por huir de la persecución que se hacía a los cristianos, que le curara la lepra. Este hecho, atribuido a Constantino, es falso, pero se creía en época de Dante.

102 El Papa Bonifacio había sitiado en vano y por largo tiempo la antigua fortaleza de Preneste, hoy Palestrina, de los Colonna; y en último extremo determinó apoderarse de ella por traición. Se refiere luego al Papa Celestino V que renunció al pontificado.

110-111 El Papa, siguiendo este consejo, fingió que le movía a piedad la suerte de los Colonna, y les prometió que, si se humillaban, los perdonaría. Habiéndose acercado los cardenales Jacobo y Pedro a pedirle perdón, se lo concedió con tal que le entregasen la fortaleza; y a penas lo consiguió mandó arrasarla y edificarla de nuevo en el llano, llamándola Ciudad del Papa.

112 Se imagina entonces que San Francisco vino a buscarlo por ser de los suyos, pero el demonio lo detiene recordando su falta, y que desde que dio el mal consejo lo viene esperando teniéndolo de las crines. Sigue un argumento racional de que no es posible arrepentirse y querer el mal al mismo tiempo, lo que permite al demonio decirle que no se había imaginado que fuera tan lógico en sus argumentos!

122 Como se recordará (ver Inf. Canto V) Minos determina a qué círculo arrojar un pecador retorciendo su cola alrededor de su cuerpo, tantas veces como círculos hay que descender. Al decir fuego ladrón quiere decir reo de las llamas de este recinto, que son llamadas ladronas porque ocultan al pecador. Guido, así vestido, anda y es torturado, por donde se aleja retorciendo la cresta de la llama.

136 El próximo recinto es de los que siembran la discordia y los cismas.