Notas y comentarios a la Divina Comedia. Paraíso CANTO VIII
 

Resumen.
Beatriz y Dante llegan al tercer cielo, en el planeta Venus, donde están las almas de los que recibieron sus influjos. Entre los espíritus amantes, el poeta encuentra a Carlos Martel, revive un recuerdo juvenil y escucha el drama de la casa de Anjou. Motivo de las posibles diferencias de padres a hijos y valor providencial de las inclinaciones naturales.

VIII, 1-12. De Purgatorio. I, 1-19 y XXVII, 94-16 sabemos la estima que Dante tenía por esta estrella, manifestación visible de las inteligencias que guían el tercer cielo y producen sus efectos propios: Vos que entendiendo movéis el tercer cielo, así inicia Dante el segundo tratado del Banquete donde se explaya sobre el sistema tolemaico de cielos y planetas, situando a Venus en el tercer cielo, después del de la Luna y de Mercurio.

Aquí la llama la bella Chipriota, porque después de nacida de la espuma del mar, fue primero a la isla de Citera, de donde con el apelativo de "Citerea" es diosa de la belleza y el esplendor del universo, y luego pasó a la isla de Chipre, y se llama Afrodita, patrona de las expansiones del amor humano, por donde Dante dice que irradia loco amor.

Aquí se nombra a su hijo, para los latinos Cupido, Eros, erws, para los griegos, de variada historia, como es de suponer, siendo quien interviene en todos los hechos de amor. Pero participa, también como Venus, de doble simbolismo, porque en las teogonías más antiguas (ver la Teogonía de Hesíodo), figura entre los más arcaicos dioses, nacido juntamente con la Tierra y salido directamente del Caos primordial - como a Venus nacida del abismo del mar -. Es el primero de los dioses del orden mundano, y era adorado en Tespias en forma de piedra bruta. En tradiciones posteriores, elaborado ya su poder creador, figura como hijo de Venus, dedicado a provocar los más apasionados amores, como lo fue el de su madre con Marte.

Dido, la amante cartaginés de Eneas, es hija del Rey de Tiro, pero habiendo sido asesinado su esposo, segundo del reino, por su hermano el rey Pigmalión, tuvo que huir con sus fieles y cargando inmensos tesoros. Pasando por Chipre se unió a un sacerdote de Zeus, y sus compañeros raptaron a ochenta doncellas para que fueran sus compañeras. Siguiendo su camino, llegó al norte de África donde luego de variadas peripecias funda la que será Cartago, ciudad abundante en riquezas y placeres. Dido por último se enamorará perdidamente de Eneas, quien viniendo de la vencida Troya se dirigía a Italia, y cuando la abandona en pos de su destino romano, enloquecida de amor, se suicida arrojándose al fuego. África, Chipre, rapto de doncellas, Cartago, Eneas heroico, fuego, riqueza y pasión, ¿en qué otro lugar estaría mejor sentado Cupido que en el regazo de Dido? Ver también notas a Inf. V, 61 y Purg. XX, 103.

Dione, diwnh, es una de las diosas de la primera generación divina, hija de Urano (el Cielo) y de Gea (la Tierra). De Tántalo habría tenido dos hijos: Niobe y Pélope. Otra tradición la hace hija del Océano y de Tetis, la más célebre de las Nereidas. Se le atribuye también la maternidad de Afrodita. Notemos en este caso una vez más el doble aspecto de estos dioses y personajes del amor: Dione es ora una diosa entre los dioses arcaicas fundadores del mundo, hija de un principio celeste y de uno terreno, ora una descendiente oceánica y madre de la divina Afrodita del amor. Amor fundamental, creador de universos, Amor humano, creador de la raza. El Amor es lo único capaz de crear.

12. de nuca ... de cejas. Venus es el planeta más cercano al Sol después de Mercurio, y ambos son los planetas llamados "interiores" por estar entre el Sol y la Tierra, mientras que Marte, Júpiter y Saturno son llamados "exteriores" por estar más allá de la Tierra hacia el espacio sin límites. Por ser interiores, se alejan muy poco del Sol por lo que son visibles sólo pocas horas antes de la aurora y pocas después del ocaso. Venus entonces, cuando aparece paco antes del Sol, seguida por su mirada, las cejas, es el Lucero matutino, y cuando sigue de cerca al Sol poniente, tras su nuca, viene a ser el Lucero vespertino. En ambos casos, Dante usa el vocablo vagheggia que quiere decir admirar, mirar con complacencia a su amado y fiel compañero Venus. El Planeta Venus es también llamado Fósforo, de fws y fero, el que porta la luz; es considerado anunciador de un buen día, planeta afortunado y proveedor de buena fortuna a sus seguidores, por lo cual, en muchas religiones, se lo saluda a la mañana y a la tarde, cuando más brilla en el cielo. Junto con Mercurio forma la dupla de Amor y Racionalidad, íntimos elementos del alma, y manifestación mundana del la luz y el calor del Sol.

VIII, 13-30. como se ve una chispa. En el fuego de Venus a las almas beatas se las ve moverse como chispas que con mayor brillo saltan del fuego, y como el solo del cantor que subiendo y bajando la nota se destaca del coro que la mantiene firme (es el tono oblicuo que los teóricos medievales llamaban contrapunto)-.

21. a la medida. La velocidad con que se mueven es mayor o menor a la medida de su nivel de beatitud, su visión interna.

22. de fría nube. El origen del viento lo explicaba Aristóteles por el encuentro de las nube condensada por el frío con los vapores calientes ascendientes de la tierra.

22. visibles o no. Son visibles según lo que en su impetuosidad arrastran.

27. en los altos Serafines. Todas las almas beatas no hacen sino danzar constantemente, que es una de sus formas de manifestar la felicidad que los embarga. Dicha danza se inicia en lo más alto del cielo, donde están los arrobados ángeles Serafines.

VIII, 31-39. Las almas beatas giran juntamente con las inteligencias, que el vulgo llama ángeles - como dice Dante en El Banquete - quienes mueven el tercer cielo por medio de actos de su inteligencia, pues no tienen cuerpo ni materia para actuar sobre los cuerpos.

Cumplen así el principio general de que una energía superior es capaz de lo que es capaz una energía inferior, pero lo hace con recursos superiores, de los que carece la inferior, y con superior calidad, mejor eficiencia y en menos tiempo.

38. llenos de amor. Más abajo dirá mi voz de mucho afecto empapada. El amor es siempre recordado en este y en el siguiente canto. Los personajes que se verán son un rey que inmensamente amó a su reino, una libertina que a muchos y mucho amó hasta volver su amor a Dios, y un amoroso poeta que luego se retiró al monasterio. Nos acercamos a los ardientes cielos de Venus, seguidos por el del Sol y después por Marte.

VIII, 40-57. En medio de la renovada alegría del amor, se adelanta el alma de Carlos Martel, 1271-1295, príncipe de Anjou, hijo de Carlos II y María de Hungría, comprometido con Clemencia, la hija del emperador Roberto de Ausburgo.

En la primavera de 1294, Carlos Martel vino a Florencia donde lo esperaba su padre Carlos II. Decía la crónica de Villani: "A encontrarse con Carlos II había venido de Nápoles Carlos Martel, su hijo rey de Hungría en compañía de doscientos caballeros con espuelas de oro, Franceses y Provenzales y del Reino, jóvenes todos, vestidos como el rey en partidas de escarlata y verde oscuro, y todos con sillas de palafrenes de tela recamada de plata y oro, con escudos de cuarteles de lirias en oro, bordeados de rojo y plata, con las armas de Hungría, mostrándose como la rica compañía que un joven rey podría traer consigo. Y en Florencia estuvo más de veinte días honrando al rey su padre y a sus hermanos; y fue recibido por los florentinos con gran honor, y disfrutó de la gracia de todos". En ese tiempo, Dante habría tenido amistosa relación con el joven rey, compartiendo el común amor por la poesía.

Quince meses después de este feliz encuentro, moría Carlos Martel de peste, seguido al poco tiempo por su esposa Clemencia. Ambos están sepultados en la catedral de Nápoles junto a la tumba del abuelo Carlos I de Anjou. De no haber muerto podrían haberse realizado las promesas de este riquísimo rey. Sus dominios y su parentesco con las casas de Francia y Austria podrían haberle abierto el camino al Imperio, en justa competencia de los electores con el conde de Luxemburgo. En su defensa y fervor de la idea imperial como solución de los problemas de Italia, Dante no veía sino dos figuras válidas para el Imperio: Enrique IV y este Carlos Martel.

52. La luz de la alegría lo envuelve como el capullo al gusano de seda, y lo oculta de la mirada.

57. mucho más allá de la fronda. El trato que habría dado a Dante hubiera sido mucho más que relación amistosa y hubiera librado a Dante de la indigencia en que lo dejó su exilio.

VIII, 58-84. El amor por el pueblo, por sus súbditos, por sus tierras, lo ha llevado a Carlos Martel a este cielo de Venus. Ahora recorre en su imaginación las ciudades, los grandes ríos, la naturaleza y los pueblos que hubieran constituido el reino a que tenía derecho. "Nacido de estirpe real, no era ciudadano de una sola ciudad. Su dominio era Europa, por nacimiento y por deber debía ser el colaborador primero de la idea imperial. Dejemos que contemple, en la gloria del cielo de Venus, los territorios que ya no son suyos. Quiere sin embargo servir todavía, con sus consejos, a la casa de Anjou. No le importan los Aragoneses celosos y émulos de su poder, antes se preocupa de proveer, por intermedio de su hermano, a que termine la mala señoría (v.73) y confía a Dante su mensaje".

58. Aquella izquierda orilla. La Provenza meridional, al este del Ródano, luego de haber recibido el Sorgues, un poco al norte de Aviñón. Por su señor: como primogénito de Carlos II, le habría tocado a su muerte (1309), el condado de Provenza.

61. cuerno de Ausonia. Es aquella parte (cuerno = extremo) de Italia (Ausonia) que comprende a los países de Bari, en la Pulla al Este sobre el Adriático; de Gaeta a Occidente sobre el Tirreno, y de Crotona, en la Calabria, sobre el Faro del Estrecho de Mesina, comenzando en los confines del reino en aquel punto donde desembocan el Tronto y el Garellano (el Verde) en uno y otro mar.

65. aquella tierra. Hungría, de la cual fue coronado Carlos Martel en vida de su padre, herencia materna, tierra que riega el Danubio después de abandonar los confines de Alemania.

67. la bella Trinacria. (Tres cimas). Sicilia, llamada así por sus tres promontorios Pachino, Peloro y Lilibeo. Se cubre de niebla o humareda proveniente de las emanaciones del volcán Etna. Recibe del Euro mayor querella, se trata del viento siroco que azota, por el Este, el golfo de Catania. Viento, calígine, agitado mar en la isla del fuego, herencia de Anjou, que junto al cuerno de Ausonia formaba el Reino, su región más querida de Italia.

70. Sobre el mito de Tifeo o Tifón, sepultado bajo el Etna por la furia de Zeus, ver Inf. XXXI, 123 y nota. Ovidio en la Metamorfosis, V, 354, recuerda así a Sicilia y su volcánico Tifeo:

Vasta ínsula entre gigantes miembros inserta,
Trinacria, que bajo ingentes moles sujetas al que osó
Tifeo alzarse contra los moradas etéreos.

Intenta en verdad y pugna siempre por surgir,
y aunque su diestra mano sujeta está al Ausonio Peloro,
y la izquierda a tí, ¡oh Pachino!, y las piernas opresas del Lilibeo,
y agobiada por el Etna su testa, de abajo supino arenas
feroz escupe de su boca vomitando llamas Tifeo.

Ya no el falso mito de Tifeo, sino los verdaderos fuegos azufrados del Etna estarían todavía esperando a sus reyes, sus herederos, por sus hijos Carlos de Anjou y Rodolfo I de Ausburgo. Pero Sicilia no los tendrá como reyes, y la legitimidad de sus poderes no bastó para compensar el pésimo gobierno.

75. muera, muera! A finales de 1281 el nuevo Pontífice, Martin IV, dócil a Carlos de Anjou, rompió los lazos establecidos trabajosamente con la iglesia griega que nunca había aceptado de buena gana la unión del II Concilio de Lyon. Miguel VIII fue fulminantemente excomulgado. Carlos de Anjou se perfilaba como el próximo jefe de una magna operación militar contra Constantinopla que reprodujera los esquemas de la Cuarta Cruzada. Un gran ejercito fue concentrándose en el sur de Italia cuando el lunes de Pascua de 1282 estalló una gran rebelión en Palermo contra los ocupantes angevinos. En el lenguaje académico el sangriento acontecimiento es conocido como las "Vísperas sicilianas". La conjura se extendió rápidamente por toda la isla que, en poco tiempo, se vio libre de la presencia francesa. En la revuelta convergieron distintos factores. Uno era, evidentemente, autóctono: Sicilia era, posiblemente el territorio que con más dureza había sufrido los efectos políticos y económicos de la dominación angevina. Incluso Nápoles, nueva residencia de la corte, había sustituido a Palermo como centro de las grandes decisiones.

76. y si mi hermano. Si mi hermano Roberto (ascenderá al trono en 1309) ahora en 1300 pusiera remedio a las dolorosas consecuencias del mal gobierno, se libraría, antes de ascender al trono, de los ávidos catalanes, que en realidad elevará a cargos importantes. Durante siete años Carlos Martel, y sus hermanos Roberto y Luis, habían vivido en Cataluña, en verdad en Saragoza de Aragón, como rehenes. De allí habían traído consigo almogávares, tropa ligera habituada a combatir en España contra los árabes a la manera árabe. Eran estos una soldadesca avara y ladrona, desbandados mercenarios, extranjeros sólo preocupados de su propio beneficio.

79. hay que proveer. Conciente Carlos de las consecuencias del mal gobierno y del fin de su dinastía, ya que no se puede esperar una restauración, por lo menos que haya una actitud distinta para con el pueblo, y que no se lo oprima con más gabelas.

79. milicia. Se completa el cuadro con la necesidad de nuevos administradores. Carlos Martel había dejado ejemplos en Nápoles de sabio gobierno, como lo demuestran sus decisiones, leyes y estatutos. Baste nombrar los capítulos que en 1290 obligan a parsimonia inclusive en el vestir de los oficiales, y que regulan los gastos administrativos.

VIII, 85-96. Habla Dante: Tus palabras me han llenado de alegría, de la que tú, aquí, en el cielo donde todo tiene principio y fin, eres conciente como yo. Y más me agrada porque a mi alegría la contemplas en la luz divina.

93. Decía el apóstol Santiago en su Epístola, III, 1:

... Con ella [la lengua] bendecimos al Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres que fueron hechos a imagen de Dios: de igual boca sale bendición y maldición. ¡Oh hermanos! Estas cosas no deben ser así. ¿Acaso de una misma fuente brota lo dulce y lo amargo? La higuera, hermanos míos, no puede dar aceitunas ni la vid higos, ni al agua salada puede tornarse dulce.

Dante se pregunta cómo es posible que de la buena semilla que es Carlos Martel haya podido salir la mala de Roberto y su avaricia.

96. tendrás el rostro mirando de frente a la verdad a la que ahora le das espaldas, el dorso.

VIII, 97-111. Carlos Martel responde primeramente reafirmando el orden y finalidad de todas las cosas, en otras palabras dice: Dios, el bien, que alegra el Paraíso provee a los planetas de la virtud por la cual influyen en el mundo, y en su plan providencial, mente, están, contiene, sus naturalezas y sus objetivos. Todo lo que ha sido creado tiene y va a su fin, como vuela la flecha al blanco. Si esta providencia fallase, las criaturas serían monstruosas; pero no es así, pues estos ángeles, los intelectos, que mueven los planetas, no son deficientes como tampoco lo es el que no los hubiera hecho perfectos.

VIII, 112-135. Establecido que los astros ejercen infaliblemente su influencia para establecer las naturalezas y los fines a las que están ordenadas, corresponde ahora ver el caso de la descendencia.

115. no ser civil. No vivir en sociedad. Pésima condición del hombre sería carecer del trato con otros. La sociedad es posible porque no son iguales, cada uno tiene su vocación que les es propia. Si todos fueran iguales no habría necesidad de asociarse. Por tanto cada uno actúa según y conforme ha sido hecho, con tal natura y tales particularidades, las raíces.

124. Solón, legislador ateniense, uno de los siete sabios de Grecia; Jerjes, famoso rey de los Persas; Melquisedec, rey y sacerdote del Altísimom (Gen. XIV, 17-20); Dédalo creador del Laberinto y de las alas que inventó para pegar con cera a sus espaldas y a las de su hijo, Ícaro, para volar y huir del laberinto del Minotauro; Ícaro que tanto se acercó al Sol que se le despegaron las alas y cayó al mar. (Ver Inf. XII, 1-15; XVII, 108 y XXIX, 116, y notas respectivas).

En resumen los astros establecieron para sus fines a un legislador, un rey, un sacerdote y un inventor y artista, ejemplo todos de la diversidad de las vocaciones, y de la estructura providencial de las influencias celestes.

127. Sin embargo, los astros que giran, mueven el mundo y establecen el destino de cada uno, realizan su arte a la perfección, pero no toman en cuanta la filiación familiar. Los medievales solían decir que el hombre procede "del semen y del Sol", queriendo decir que su naturaleza recibe influencias genéticas e influencias astrales, que son independientes entre sí. Así, Esaú y Jacob, hermanos mellizos nacidos bajo los mismos astros, fueron en cambio tan diferentes en sus destinos, y Rómulo, Quirino, fundador de Roma, venía de una indigna familia, pero fue tan noble que se le atribuyó haber nacido bajo Marte.

135. Ultima consideración: Si sólo hubiera naturaleza, ella tendría todas las condiciones para producir siempre una criatura semejante a sí, lo que sería determinismo. Pero para salvar el libre albedrío y mostrar toda la riqueza de que es capaz la naturaleza humana, la providencia divina, a través de los astros, interviene para introducir variedad, para multiplicar los proyectos, para expandir la belleza de las íntegras posibilidades humanas.

Si bien consideramos, ¿no es esto la intención temática del presente canto? Como para completar la hermosura de la riqueza y de la armonía universal que Dante viene proponiendo desde el primer Canto.

VIII, 136-148. Ahora ya tienes ante los ojos lo que no veías a tus espaldas (v. 96). Pero para agradecerte la felicidad que me otorgan tus preguntas, te hablaré de un tercer elemento: la fluctuante Fortuna - ¿y acaso no fue el cambio de fortuna lo que desechó a Carlos Martel, predestinado por familia y los hados al Imperio? - y la desmañada intervención humana que alteran lo que la herencia y los astros proponían. Fuera necesario que los hombres consideraran las naturalezas y vocaciones individuales y no las torcieran a su placer y conveniencia, desgraciada intervención que obstaculiza y demora el cumplimiento del egregio plan del Gran Arquitecto del Universo. Así ocurrió con Luis hijo de Carlos II, hermano de Carlos Martel, que nacido con vocación militar entró en convento, y en cambio, del otro hermano Roberto, modesto predicador, se quiso hacer un rey, y por tanto será "rey de sermones".