LA DIVINA COMEDIA

CÁNTICO I I - PURGATORIO


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PLAYA QUE RODEA LA MONTAÑA
Catón guardián de la playa
Invocación a las Musas. El alba y la aparición de las 4 estrellas. Purificación por el agua y el ceñirse la cintura. Virgilio y Dante cumplen los ritos en la desierta playa que rodea la montaña.
I
Aparece el Ángel que en su barca conduce a las almas al Purgatorio. Dante encuentra a su amigo entrañable Casella, éste a requerimiento de Dante, entona una de sus canciones favoritas. Todos quedan extáticos percibiendo la belleza. Catón los vuelve a la realidad y los urge a encontrar el sendero
II
EL ANTE PURGATORIO
PIE DE LA MONTAÑA
Los arrepentidos en trance de muerte
Con ocasión de cómo las almas puedan padecer, Virgilio se explaya sobre los límites del humano conocimiento. Al pie del monte se encuentran con una multitud de las tímidas almas. Coloquio con Manfredo.
III
ASCENSO POR EL RELLANO O CORNISA
Los perezosos
Disquisición sobre las potencias del alma y la unidad. Una pequeña apertura y un pasadizo estrecho inicia la subida al monte, hasta que llegan a un rellano. Virgilio explica a Dante las diferencias del curso del Sol en cada hemisferio. Encuentro con Balacqua, amigo de Dante, que está entre los perezosos.
IV
Los muertos por violencia
Encuentro con Jacobo de Cassero y Bonconte. Discusión del Ángel que priva al demonio de la posesión de un alma, y venganza de éste. Relato de Pía de los Tolomeos de Siena.
V
Opresión de los viajeros por la multitud de almas muertas por violencia: Benincasa de Caterina, Federico Novello, el conde Orso y Pedro de la Broccia. Dante inquiere de Virgilio si es cierto que dijera que la oración no muda la voluntad de Dios. Virgilio encuentra a Sordello compatriota suyo. Arenga final sobre el estado calamitoso de Italia, especialmente de Florencia.
VI
Los príncipes que descuidaron sus deberes
Observan de lejos al grupo de reyes y emperadores: El emperador Rodolfo, Ottokar rey de Bohemia, Felipe III de Francia, Enrique el Gordo padre y suegro del infame Felipe el Hermoso, Alfonso III el Magnífico, Jaime II y Federico II reyes de Sicilia, Carlos de Anjou, Enrique de Inglaterra y Guillermo VII vicario imperial.
VII
Los ángeles custodios del ante purgatorio
Al atardecer se oye el canto de Completas. Dos ángeles con espadas de fuego custodian este ante-purgatorio. Encuentro con el juez Nino Visconti y relato sobre su esposa. Aparecen las tres estrellas que suceden a las cuatro. Aparición de la serpiente puesta en fuga por los ángeles. Conversación con Conrado Malaspina y encomio de su familia y hospitalidad.
VIII
EL PURGATORIO
INGRESO

Rapto de Dante por Lucía.

El angel guardián de la puerta

Mientras el día nace en la Tierra, la noche del Purgatorio vence a Dante y lo lleva a un ensueño donde cree ver un águila que lo rapta. Despierta asustado para comprobar la realidad de su sueño, porque Lucía lo ha llevado ante la puerta de entrada. Dante solicita humildemente al ángel guardián la entrada, que le es concedida, luego de grabarle en la frente siete letras "P". Con la llave de plata el ángel descorre el cerrojo de la puerta y Dante traspasa las tres coloridas gradas y la puerta se cierra con estrépito detrás.
IX
PRIMER GIRO
Los soberbios agobiados por grandes pesos
Superada la puerta, atraviesan un angosto y ondeante pasaje hasta una meseta con muros adornados de relieves: La Anunciación de María, La danza de David ante el Arca, la clemencia de Trajano. Arenga de Dante sobre la veleidad de la raza humana y la brevedad de la vida.
X
Los soberbios recitan el Padre Nuestro. Encuentro con Guillermo y Humberto Aldobrandesco y el famoso iluminador Oderesi de Gubbio. El sienés Provenzan Salvani destaca la vanidad de la vanagloria y explica cómo superó el Ante-Purgatorio con un acto de generosidad.
XI
Virgilio muestra a Dante ejemplos de soberbios relatados en relieves sobre el piso: Lucifer, Briareo, Timbreo, Nemrod, Niobe, Saúl, Aracnea, Roboam, Alcmeón, Sennaquerib, Ciro, Holofernes y Troya. Un ángelles muestra una más suave escalera que conduce al siguiente giro. Con un aletear de sus alas borra la primera letra "P" de la frente de Dante.
XII
SEGUNDO GIRO

Los envidiosos.
Tienen cosidos los ojos y están ciegos.

Se oyen voces que recuerdan ejemplos de amor y amistad, y Virgilio explica que con amor se cura la envidia. Los envidiosos, como los ciegos, se conducen uno al otro. Relato de Sapia de Siena y su feróz alegría por la derrota de los sieneses, por causa de su aversión a su nieto.
XIII
Invectiva de dos almas contra los habitantes del valle del Arno. Una se presenta como Guido de Duca y la otra es Rinieri de Caboldi: recuerdan a las almas nobles que otrora existían y predicen la ruina de Florencia bajo Fulcieri de Caboldi. Caín y Aglauro, un envidioso asesino y una celosa de su hermana.
XIV
TERCER GIRO
Los iracundos en vueltos en una espesa nube de humo.
Un ángel resplandeciente los invita a subir al tercer giro de los iracundos. Un canto detrás de ellos implica la purificación de la segunda "P" de la frente de Dante. Explicación de Virgilio sobre cómo se enriquece el alma compartiendo riquezas, con ocasión de una expresión de Guido de Duca. Dante cae en visiones estáticas de ejemplos de mansedumbre, cura de la ira: la Virgen, Pisístrato y San Esteban. Avanzan y una negra nube los envuelve.
XV
Coloquio con el poeta Marco Lombardo que explica a Dante la influencia de las estrellas y la libertad. En Roma se ha unido el poder eclesiástico y el militar en una sola mano creando la violencia y la corrupción. Corrupción de la Lombardía donde antes reinaba cortesía y gentileza. Llegan al límite del humo.
XVI
Conceptos sobre la fantasía que absorbe a Dante y le muestra ejemplos de iracundos: Procne y Filomena, Amán, la reina Amata. El ángel con su resplandor despierta a Dante de su ensueño, y limpia la frente de la tercera "P" . Virgilio explica el amor natural y el del alma.
XVII
CUARTO GIRO
Los acidiosos, corren sin deteners nunca.
Virgilio le explica la naturaleza del amor y cómo se origina en el alma. Los acidiosos que gritan ejemplos de diligencia: Maria, César, y se animan mutuamente a no perder tiempo. Coloquio con el abad de san Cenón. Otros ejemplos de acidia: Actitud de los hebreos en el Sinaí y de los que abandonaron a Eneas.
XVIII
Dante, en sueños, ve una mujer estropeada que se recupera cuando él la mira y se muestra como Sirena. Virgilio la desenmascara a pedido de una dama gentil. El ángel les indica el camino al quinto giro, al mismo tiempo que borra la cuarta "P" de la frente de Dante. Virgilio le explica el sentido de su sueño. Ingresan al quinto círculo donde dialogan con el pontífice Adriano V.
XIX
QUINTO
GIRO
Los avaros y los pródigos.
Dante embiste contra la avara loba. María y Cayo Fabricio ejemplifican la sencillez de vida. La generosidad de San Nicolás. Relato de Hugo Capeto, fundador de la casa de Francia, sobre la feroz avaricia y delitos de sus descendientes hasta Felipe el Hermoso, invasor de Roma destructor y ladrón de la orden del Temple. Avaros y pródigos: Pigmalión, el rey Midas, Acam, Ananías y Safira, Heliodoro, Polinestor, Marco Craso. El Monte se sacude con un temblor que asusta a Dante.
XX
Aparición del poeta Estacio y su liberación
Aparece la sombra de Estacio, quien les explica el fragor y exclamaciones que oyeron. Estacio cuenta su vida, su formación de poeta y su dependencia y amor por la Eneida de Virgilio. Virgilio se le descubre y es honrado por Estacio. El fragor correspondía a la liberación del mismo Estacio, quien los acompañará hasta el Edén.
XXI
SEXTO GIRO
Los golosos padecen hambre y sed ante alimentos que no pueden tocar
Estacio explica a Dante como leyendo a Virgilio se curó de la avaricia. Estacio pregunta por otros poetas y Virgilio cita: Persio, Eurípides, Anacreonte, Simónides, Agatón, y personajes de poesía como Antígona, Deifila, Argía, Ismenea, Isifile, Manto, Tetis y Deidamia. Ejemplos de templanza: las bodas de Caná, Daniel, y los hombres del primer siglos a los que poco bastaba. La frugal comida de san Juan Bautista, miel y langostas.
XXII
Uno de los golosos reconoce a Dante. Es Forese Donati, jefe del partido de los Negros, enemigo y amigo de Dante, ligados entre sí por afectos domésticos. Forese destaca la bondad de Nella, su esposa, por la que ha ascendido hasta este giro. Invectiva contra la desvergüenza femenina en Florencia.
XXIII
Otros golosos: el poeta Bonagiunte de Luca, el Papa Martín IV, Ubaldino de la Pila, Bonifacio arzobispo de Ravena, el caballero Marchese. Forese preanuncia la violenta muerte de su hermano Corso Donati, y se aleja. Los poetas encuentran un manzano, retoño del que comió Eva, a cuyos frutos los golosos tienden inútilmente las manos. Una voz recuerda la saciedad de los Centauros que combatieron a Teseo, y a Gedeón que escogió a sus hombres entre los más sobrios. Un Ángel resplandeciente quita la sexta "P" de la frente de Dante.
XXIV
SEPTIMO GIRO
Los lujuriosos se hallan inmersos en un fuego.
Dante se inquieta por saber como puede enflaquecer una sombra que no necesita comer. Responde Estacio, a pedido de Virgilio. Llegan al séptimo giro, sus penitentes gritan ejemplos de templanza: la virgen María, Diana que expulsa Hélice (Calisto) que se dejó seducir por Júpiter.
XXV
El poeta Guido Guinizelli
Los sodomitas gritan ¡Sodoma y Gomorra!, y recuerdan a Pasife la mujer de Minos, y a César. El que da las explicaciones es el famoso poeta Guido Guinizelli. Dante lo saluda como su maestro. Guido humildemente señala al poeta provenzal Arnaldo Daniel. Guido desaparece en el fuego y Dante se acerca a Arnaldo quien, en su lengua provenzal, recita un poema que finaliza el Canto.
XXVI
EL PARAÍSO TERRENAL O JARDÍN DEL EDÉN
ARRIBO

Purificación por el fuego.

Lía y Raquel

Despedida de Virgilio

El Ángel se aparece y les recuerda que sólo los puros de corazón verán a Dios, y les informa que más no se puede avanzar sino pasando primero por el fuego. Pasa Dante la prueba del fuego e inicia el ingreso al paraíso terrenal. Dante tiene un sueño simbólico en el que intervienen Lia y Raquel, símbolos de la vida virtuosa y de la contemplación. Dante se despierta y junto a Estacio y Virgilio ascienden los últimos tramos. Virgilio se despide de Dante luego de haberlo proclamado ya poseedor de su libre, recto y sano arbitrio
XXVII
INGRESO

Encuentro con Matilde que le explica el orígen de los ríos del Paraíso.

Dante se interna en el Edén, hasta un arroyo que interrumpe su camino. En la ribera opuesta aparece Matilde y le explica a Dante que el origen del rumoroso son que inunda el jardín y que ése espíritu difundido fecunda el jardín de variedad de plantas. Le explica también el origen de los dos ríos del Edén: el Lete y el Eunoe. Finalmente indica que éste es el Parnaso cantado por los poetas, que aquí es siempre primavera y aquí se bebe el néctar del que todos hablan.
XXVIII
El carro triunfal simbólico de la gloria del Edén
Un esplendor continuo ilumina el ambiente. Dante se lamenta de la infidelidad de Eva. Aparece la procesión del carro del Paraíso terrenal, por orden secuencial: Los siete candelabros de oro, los veinticuatro ancianos, los cuatro animales de Ezequiel, el carro triunfal arrastrado por un grifo, las tres y cuatro mujeres que lo acompañan de cada lado, los dos ancianos detrás, otros cuatro humildes y uno final solitario, durmiendo, pero de astuta faz. Se oye un trueno y la procesión se detiene
XXIX

ÚLTIMA PURIFI- CACIÓN DE DANTE.

 

Reaparece
Beatriz
Ángeles proveen una lluvia de flores bajo la cual aparece una dama velada y coronada de olivo que Dante intuye es Beatriz. Dante intenta volverse a un Virgilio que ya no está, lo que lo aterroriza. Comienzan la reprimenda de Beatriz, los ángeles parecen intervenir y Dante se anima, pero Beatriz expone las cobardías de Dante en el orden como relatadas en la Vita Nova.
XXX

Arrepentimiento de Dante, y su trasmutación en una nueva creatura

Beatriz lo acorrala con recuerdos de todos sus desvíos, y lo lleva a reconocerlos y llorar por ellos. Beatriz se le muestra sentada sobre el grifo en toda su actual belleza, Dante cae en un profundo arrepentimiento y se trasmuta en un nuevo ser que todavía él mismo no comprende. Así dispuesto, Matilde lo toma y lo sumerge en el río Leteo. En la otra orilla lo reciben las siete ninfas que le presentan a Beatriz. Las tres angélicas muchachas se acercan danzando y ruegan a Beatriz que, después de haberle mostrado sus ojos le descubra ahora su segunda belleza, la boca.
XXXI
PROFECÍA
Visión de la decadencia de las dos Romas.
Matilde, Estacio y Dante acompañan el carro, que el grifo conduce hasta el árbol del bien y del mal, al cual ata el carro. El árbol reverdece y florece, la procesión canta un himno y Dante se adormece. Matilde le muestra a Beatriz sentada guardando el carro, y, rodeada por las siete ninfas, ordena a Dante que escriba todo lo que va a ver.
Se sucede la visión simbólica de la decadencia de las dos Romas: Un águila se precipita sobre el carro y lo lastima y sacude, una zorra se lanza al cubo, se cubre el carro de plumas, se abre la tierra y un dragón le clava su aguijón y le arranca partes, cuatro cabezas nacen en los ángulos y tres sobre el timón. El carro ya es monstruoso: una prostituta aparece sentada sobre el carro y un gigante la acompaña, la besa, la flagela por celos, y la arrastra a ella y al carro ocultándolos en la selva.
XXXII

ÚLTIMA PROFECÍA.

RENUEVO DE DANTE

La restauración.

Baño en el río Eunoe y logro de la liberación total.

Las siete ninfas lloran la invasión de gentes que ha destrozado el carro. Beatriz les asegura su restauración y anuncia la llegada de un conductor enviado que matará al gigante y a la meretriz. Manda que Dante todo lo escriba. Dante, que se ha bañado en el Lete, ya no puede recordar sus anteriores desvíos. Beatriz le promete hablar más claramente. Matilde le vuelve a explicar sobre los dos ríos del Edén y Beatriz le ordena que lo bañe, a Dante y a Estacio, en el Eunoe, río del buen conocimiento y la virtud. Dante cierra el canto expresando el nuevo estado que ha alcanzado y que lo capacita a subir a las estrellas.
XXXIII