Notas y comentarios a la Divina Comedia. Purgatorio Canto IX
 

Resumen
Ingreso al Purgatorio.. Mientras el día nace en la Tierra, la noche del Purgatorio vence a Dante y lo lleva a un ensueño donde cree ver un águila que lo rapta. Despierta asustado para comprobar la realidad de su sueño, porque Lucía lo ha llevado ante la puerta de entrada. Interrogados por el ángel guardián, Dante solicita humildemente la entrada que le es concedida, luego de grabarle en la frente siete letras "P". Con la llave de plata el Ángel descorre el cerrojo de la puerta y Dante traspasa las tres coloridas gradas y la puerta se cierra con estrépito detrás.

IX, 1-12. La aurora esposa de Titono.

TITONO, TIQWNOS, héroe del ciclo troyano, uno de los hijos de Laomedonte, hermano mayor de Príamo. Era muy hermoso, y fue visto por la Aurora que se enamoró de él y lo raptó. Tuvo dos hijos Ematión y Menón. En su amor por Titono, la Aurora pidió a Zeus que le concediera la inmortalidad, pero habiéndose olvidado de pedir también la juventud eterna, tuvo que sufrir todos los males de la decrepitud, hasta que, como un niño, lo pusieron en una cesta. Al fin. la Aurora lo transformó en cigarra.

Estando el Sol en el signo de Aries, y siendo ya la aurora, quiere decir que por oriente estaba próximo a nacer el signo de Piscis - considerado también como la Ballena que con la cola zahiere a la gente -, en el que estaba blanqueando la Aurora, que llamada por su trabajo de amanecer el día había abandonado el lecho de su amante. Los pasos de la noche son las cuatro vigilias nocturnas de tres horas cada una, de las cuales dos, seis horas, ya habían ocurrido, y las próximas tres ya estaban ocultándose, por donde podemos suponer que de la noche habían transcurrido unas 8 horas, y que eran más de las cuatro de la mañana, cuando comienzan los albores del día. Dante, que ya ha aguantado suficiente, cae dormido.

IX, 13-33. Ensueño de Dante. ...la golondrina... Procne y Filomela, PROKNH - FILOMHLA, eran dos hermanas hijas de Pandión, rey de Atenas. Como gracias a Tereo había obtenido victoria en la guerra de fronteras, el rey le dio a Procne como esposa. Tuvieron un hijo, Itis. Pero Tereo se enamoró de su cuñada Filomela, la violó, y para que no lo contara a su hermana, le cortó la lengua. Filomela, sin embargo, bordó su desgracia en una tela y así Procne se enteró de lo sucedido. Para vengarse de su marido, inmoló a su propio hijo, y le sirvió sus carnes cocidas a su marido. Ambas huyeron, pero enterado de todo Tereo las persiguió con un hacha, y cuando estaba por alcanzarlas, las hermanas rogaron a los dioses por su salvación, los cuales se apiadaron y las convirtieron a Procne en golondrina, que tiene un desapacible grito, y a Filomela, que había perdido la lengua, en ruiseñor de bello canto.

16. entiéndase: Peregrina, más ausente de la carne que dominada por el pensamiento. La inteligencia en el estado de sueño no recibe información de los sentidos, aunque tampoco está totalemente asistida por sus razonamientos.

Ganímedes, GANUMHDHS, era un joven héroe de la estirpe real troyana y descendiente de Dárdano. Joven de extraordinaria belleza, cuando guardaba los rebaños de su padre, fue raptado por el enamoradizo Zeus y llevado al Olimpo, donde le servía de copero y le escanciaba el néctar de la eterna juventud. Por quien fue raptado es relatado de diversas formas: ora Zeus mismo, ora Minos o la Aurora por encargo de Zeus, o lo que parece más adaptado al sueño de Dante, Zeus encarga del rapto a su ave favorita, el águila, la cual cogiendo en sus garras al adolescente, lo lleva preso por los aires.

La transformación de Titono, envejecido, en la nueva vida de cigarra melodiosa, Procne transformada en ave golondrina de incansable vuelo y el rapto de Ganímedes al Olimpo, todas figuras simbólicas de lo que va a acontecer y que se nos ofrecen a nuestra consideración y reflexión. Las fábulas tienen características comunes: se trata de un arrebato que no depende del personaje, es un arrebato para mejor, es obra de los dioses y es un movimiento ascendente, hacia lo alto. Notemos también que frecuentemente en las fábulas de la religión antigua, los dioses usan de su amor o de su misericordia, de modo que los delitos cometidos, por espantosos que fueren, se los ve desvaídos, aminorados, como resultantes pasionales o de un destino al cual para oponerse se requiere una virtud casi heroico.

16-18 Doctrina común de los poetas, que los sueños del despertar son verdaderos, recordar Inf. XXVI, 7 y nota, y en El Banquete, II, VIII, 13 dice Dante:

... tenemos continua experiencia de nuestra inmortalidad en las revelaciones en nuestros sueños, los cuales no podrían ser si en nosotros no existiera alguna parte inmortal; pues es necesario que el que revela sea inmortal... y el revelado también, aunque nuestro parte inmortal esté mezclada [de corpóreo e incorpóreo].

22. Dante sueña que se encuentra en el monte Ida, en la Tróade, donde fue raptado, abandonando a su familia, el niño Ganímedes.

28. El sueño concluyen en un arrebato al fuego, elemento siempre imprescindible en las purificaciones. Recordar que pur-gar puri-ficar púr-pur-a tienen por raíz pur, PUR, que en griego significa precisamente fuego y rojo, de donde también piro-tecnia.

IX, 34-42. Aquiles, ACILLEUS, personaje de una de las leyendas más ricas y famosas y héroe central de la Ilíada de Homero. Era hijo de Peleo y su madre era la diosa Tetis, hija del dios Océano. De su abundante historia retenemos lo que aquí nos interesa, su infancia y juventud. Su madre lo crió en la casa paterna teniendo como preceptor al buen centauro Quirón. Aquiles era el séptimo hijo de un matrimonio no duradero, por ser entre un mortal y una diosa, y habiendo sido Tetis abandonada por su marido, confió el niño al centauro que habitaba en el monte Pelión. Queriendo Tetis eliminar de sus hijos el elemento mortal heredado del padre, los sometía a la acción del fuego, que sin embargo los mataba. Peleo sorprendió a Tetis cuando estaba por pasar a Aquiles por el fuego, y se lo arrebató a tiempo, aunque sin embargo salió con los labios y un huesito del pie dañados. Tetis enojada se retiró al fondo del mar con sus hermanas oceánicas. A pedido de Peleo, Quirón actuó de médico, desenterró un gigante que había sido gran corredor, y con un hueso suyo compuso el de Aquiles quemado. De ahí la velocidad de carrera del héroe. Por otra parte Tetis había sumergido a Aquiles en las aguas del río infernal Éstige que lo hacía invulnerable, pero como lo tenía por el talón, este no tocó el agua y quedó vulnerable, el famoso talón de Aquiles. Por último, habiendo sabido Tetis por un oráculo que Aquiles moriría en la guerra de Troya, lo sustrajo y lo recluyó en la corte del rey de Esciro, vistiéndolo de doncella, donde compartía la vida de las hijas del rey. Allí pasó nueve años, hasta que Ulises, sabiendo que no podría tomarse Troya sin la ayuda de Aquiles, descubrió su escondite, y presentándose como mercader, ofreció sus productos a las hijas. La avidez de Aquiles lo delató cuando eligió inmediatamente las armas que estaban ocultas entre los regalos femeninos. Ulises entonces convenció a Aquiles y lo llevó consigo.

Dante compara su sorpresa con la de Aquiles hallándose entre las hijas del rey. Aquiles es también figura de arrojo y valentía, y de la invulnerabilidad que lograrán los que superen los trabajos del Purgatorio.

IX, 52-69. Calmada la sorpresa de Dante, Virgilio le explica la realidad del sueño. De nuevo nos encontramos con Lucía, la enemiga de todo lo cruel, que en Inf. II, 100, actúa de mensajera de la misericordia divina y la que comanda a Beatriz que auxilie a Dante.

54 ...sobre las flores... Como está redactado no se puede saber si es Dante el que dormía sobre las flores, o Lucía que venía sobre ellas.

Notemos que hallar la puerta, que tan secretamente venía siendo disimulada, no ha sido obra de la búsqueda sino de ayuda providencial, bien que Lucía dice ...más ágil lo haré andar... como que menos ágilmente lo hubiera podido lograr por sí. Se refuerza así el carácter misterioso de este ascenso, tema completamente ausente en el Infierno donde la marcha era lógica, torpe, objetiva y con elementos exteriores bien determinados: aquí reina el mundo interior, no tan objetivo y claro como el mundo exterior. En el camino del alma se anda en penumbra e intuitivamente.

66. Han sido depositados cerca y debajo de la puerta, pues todavía deben moverse y ascender.

67. ... me cambié yo ... Renovado Dante, recupera la confianza en sus fuerzas, y se mueve hacia la grandeza, hacia la altura.

IX, 70-72. Ya estamos acostumbrados a las advertencias solemnes de Dante cuando está por relatarnos eventos cardinales, es decir, que representan un nuevo aspecto o giro de la situación. Recordar Inf. XXVI, 118-120 y recientemente Purg.VIII, 19-21. Conviene notar que los elementos de este canto tienen un carácter ritual más pronunciado, y que muchas de sus fases se encuentran en las iniciaciones de misterios de todas las tiempos. El Infierno tuvo también carácter ritual, pero como etapa preparatoria, de expulsión de obstáculos y miedos, etapa que por ejemplo ya se muestra en las iniciaciones eleusinas, donde el candidato era previamente introducido en una oscura gruta y enfrentado con la muerte. Ahora en cambio se trata del ingreso al templo sagrado de los dioses liberadores, donde el candidato, por sí mismo, deberá desentrañar el secreto de los símbolos que le serán dados.

IX, 73-84. Presentación de la entrada al Templo del Purgatorio. Se trata de una puerta, a la que llevan tres escalones coloreados y un portero en silencio. Es el Ángel Guardián de la Puerta, sentado sobre la grada superior, rostro de brillo intolerable, teniendo en la mano, como guardián, una espada desnuda, cuyo reflejos tampoco eran muy tolerables. No podrá entrar nadie que no conteste sus preguntas, diga el motivo de su venida y quien lo conduce.

IX, 85-93. Exponiendo sus preguntas, el Ángel les advierte que incurren en peligro si pretenden engañar. Virgilio, como conductor, contesta a las preguntas por los dichos de la dama que los orientó, quien expresó simplemente: allá está la puerta. El portero se tranquiliza y los invita gentilmente a acercarse a sus pies.

IX, 94-102. Los escalones deben ser necesariamente tres, y representan una gradación ya que a medida que se sube se está más cerca de la puerta, por donde el tercero es el más importante. Los tres simbolizan la ley del triángulo que, una vez expandida la unidad en la dualidad, resuelve la dualidad en la trinidad, que es un nivel superior de unidad. O más bien deberíamos decir que la dualidad no es más que la manifestación exterior del elemento interior, el cual ya no sería el tercero sino el primero, pues lo superior es siempre causa de lo inferior.

La dualidad es oposición y tensión, es la situación propia de las cosas de este mundo, que son exteriores, visibles y conflictivas. El tercer elemento, interior, increado e invisible supera la dualidad. Por eso, interpretamos nosotros, la primer grada blanca y tersa, y la segunda negra y áspera, señalan la dualidad de las cosas creadas, pero es el tercer encendido y purpúreo escalón, de color de la sangre, el que no que resuelva el conflicto, sino el que lo sublima en un orden nuevo que retorna a una unidad superior, absorbiendo, alegrando, y complementando todas las virtudes de la dualidad. Es lógico que el Ángel sólo puede residir en este tercer nivel. Recordemos de paso que, cuando en la Vita Nova, I, Dante encuentra a Beatriz por primera vez, la ve con ropajes de color sanguíneo, y es allí cuando todas sus energías creadas desfallecen y se subliman en nuevas actitudes, y Dante queda vencido, completamente dominado por Amor.

IX, 103-114. Ya estamos más cerca y se ve mejor. En realidad el Ángel está sentado sobre el umbral, y debe tener allí como un trono, y sus pies, dos, se apoyan sobre la grada tercera. Va a ocurrir ahora el "tiempo" o momento por excelencia del rito: llevado por su mentor, sube Dante humildemente las gradas, se postra, se golpea el pecho y solicita humildemente que quiere ser admitido. Consecuentemente el Ángel lo sella en la frente con los signos de admisión y le encomienda la tarea a cumplir: Haz que lave lo que el Ángel llama apropiadamente llagas o heridas abiertas. Nótese que Dante no usa, aunque en otros pasajes lo hará, la palabra pecado, que tiene más bien relación con juicio y castigo, sino llagas, que apunta a enfermedad, debilidad, rastros de lucha, el polvo que se ha adherido del mundo. Porque en realidad, los que entran en este Purgatorio no son reos despreciables, son personas dignas, exentas de culpa, aunque cargan defectos que les impiden ver con claridad la luz.

IX, 115-129. Debajo de una vestidura de simpleza, el Ángel extrae las dos llaves que tradicionalmente se atribuyen a los poderos que Jesús confirió a Pedro cuando le dijo:

De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra será ligado en el cielo;
y todo lo que desatareis en la tierra será desatado en el cielo. Mat. XVIII, 18.

Y en el Apocalipsis, 3,7 se dice:

...Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David,
el que abre y ninguno cierra y cierra y ninguno abre...

Las llaves, como son dos y de oro y plata, simbolizan dos diferentes aspecto del poder que tiene el que las ha recibido, interpretándose habitualmente la de oro como poder sacerdotal y la de plata como poder temporal, o como amaría Dante, Papado e Imperio. Pero en este caso, Dante las aplica de otra manera, ya que no podría haber referencia a tales poderes, y él mismo nos indica algo de lo que creemos quiere simbolizar al decirnos que la de plata es la que desata el nudo, y que exige mucho de arte y de ingenio. Sabemos por otross textos de Dante que él se apoya siempre en dos elementos, la virtud y la sabiduría, el amor y el intelecto, o como lo expresaba, con otra terminología, pero insistiendo en la absoluta necesidad de ambos términos, en la Vita Nova

Amor y corazón gentil son una cosa,
como el sabio en su dictamen pone,
y así no puede ser el uno sin el otro, como sin razón el alma racional.

Por donde, aunque las llaves las tiene el Ángel, es lícito pensar que se refieren a lo que de virtud y conocimiento han logrado los candidatos al Templo de la perfección, y que les da derecho a traspasar la puerta. Hay un nudo, un traba, un leve velo que les impide todavía la perfecta visión, y hay que superarlo con arte que es modo de vivir y con ingenio que es obra del intelecto despierto. Finalmente el Ángel dice haberlas recibido de Pedro, y que este le encomendó que más usara de misericordia que de rigor, con tal que con rectitud se lo solicitaran.

IX, 130-138. Ultima etapa del rito estando fuera del templo: Orden de ingreso y clausura de la puerta. La dura advertencia del Ángel repite lo dicho por Jesús a los que le pedían tiempo para resolver asuntos pendientes antes de seguirlo: Nadie que poniendo la mano en el arado mira atrás, es digno del reino de Dios. Luc. 9, 62.

El camino emprendido era, desde el comienzo, un proyecto que suponía firme decisión. Ahora ya avanzados en él, autorizada nuestra entrada, se nos informa con más precisión, que seremos devueltos afuera del reino los que añoremos el pasado. Sólo los perros vuelven a su vómito, decía un viejo adagio. Y había otro, proveniente de la alquimia. que decía: Labor improbus coronat opus, que podemos traducir, Sólo el esfuerzo arduo remata la obra. Y ¿qué otra cosa habíamos de esperar los que pretendimos entrar al reino verdadero, que dentro de nosotros está, y cuya puerta escondida pocos han descubierto?

Conforme a lo dicho, la puerta se cierra con violento estrépito confirmando que no hay posibilidad de retorno. Este estallido es un sello de clausura, como la matriz que se cierra y a la que es imposible el regreso, porque este camino va a un segundo nacimiento, a una vida nueva y distinta de todo lo antes conocido.

En verdad, en verdad te digo
que el que no naciera de lo alto, no podrá ver el reino de Dios...
En verdad, en verdad te digo,
que el que no naciere del agua y del espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.
Lo nacido de la carne es carne, los del espíritu, espíritu. Juan, 3, 3-5.

Al comienzo del Purgatorio, Fue necesario lavarse con el agua del cielo. Ahora vamos hacia el fuego que es sinónimo de espíritu.

136. Refiere los versos en que Lucano, Fars. III, 154-155, describe el estridor de las puertas del Capitolio y el fragor que se sintió en la roca Tarpeya, cuando Julio César se apoderó violentamente del Erario de Roma, a pesar de la oposición del tribuno Cecilio Metelo. En alusión de lo cual dice que la roca Tarpeya quedó vacía. Dante simboliza así que sólo los que se hacen violencia a sí mismos son dignos del tesoro del Reino.

IX, 139-145. Terminamos el canto en paz, oyendo el lejano rumor de un canto en acción de gracias, en alabanza del que nos ha dejado entrar y realizar nuestro sueño. Las voces llega acompañadas, mezcladas de música como cuando se canta y se suena el órgano, que no siempre se pueden distinguir las voces. Es un comienzo, poco a poco entenderemos mejor lo que se quiere de nosotros.