Notas y comentarios a la Divina Comedia. Purgatorio Canto XI.
 

Resumen
Los soberbios recitan el Padre Nuestro, hermosamente glosado por Dante. Encuentro con Guillermo y Humberto Aldobrandesco y el famoso iluminador Oderesi de Gubbio El sienés Provenzan Salvani destaca la vanidad de la vanagloria y explica cómo superó el Ante-Purgatorio con un acto de generosidad.

XI, 1-36. La oración del Padre Nuestro encabeza este primer círculo de los soberbios, en parte para desplegar buena voluntad hacia los que luchan en el mundo, y en parte también como solemne introducción al templo de perfección que es el Purgatorio. Dante lo comenta magistralmente agregándole aspectos específicos que a él interesan. Dante toma la versión del evangelio de san Mateo, VI, 9-13.

1-3. Los primeros efectos se refieren a las primeras criaturas que ponen en movimiento al universo y que son los primeros cielos y los ángeles. Se dice que Dios no está limitado por ellos. También por cielo se puede entender el corazón de los hombres buenos, donde Dios está sin restricciones y donde es causa de la primeras tendencias a la verdad y al bien que son innatas. Este doble sentido también vale para el verso del salmo 19: Los cielos narran la gloria de Dios, referido al espectáculo de las estrellas causa de admiración por las obras de Dios, y también de los hombres mismos que cantan las maravillas de la creación. Lo cual permite pasar con toda naturalidad al versículo siguiente: alabado sea...

6. Dante explicita su preocupación constante por la inteligencia y la sabiduría. El dulce vapor alude a la luz del espíritu divino que infundido en el hombre lo lleva a comprender y entender, y lo llama dulce, por ese otro elemento de amor imprescindible para alcanzar la sabiduría.

7-9. Como consecuencia del acercamiento al amor y a la sabiduría, nace en los hombres la indefinible e inmensa paz que es garantía y arras del reino de los cielos. Que no se logra a través de los esfuerzos del ingenio humano por lograr una falsa paz que siempre se escapa y que cualquier cosa turba,

10-12 Sabiduría es conocimiento interior, personal e intransferible, y no incluye una explicación de los misterios de la existencia: ahora vemos como por un espejo y en misterio decía san Pablo. Todo lo cual resulta en la calma y feliz aceptación de lo que no podemos explicarnos. Como lo hacen los ángeles así aceptamos gozosos el destino y la vocación recibidos, y lo retribuimos con alabanzas.

13-15. El pan al que hace referencia el evangelio es apodado cotidiano, epiousion, que proviene del verbo epeimi, que significa estar encima, delante, sobrevenir, añadirse, de donde hay quien lo traduce como pan de mañana, pan necesario a la subsistencia. Pensamos que se refiere a un alimento sobre agregado, excedente al pan común, sea porque se pide el próximo necesario, sea porque se refiere al pan de los ángeles, la luz intelectual, que se añade a la luz natural. Así lo insinúa Dante al llamarlo maná en referencia al venido del cielo sobre los israelitas en el camino del desierto, y al agregar que sin esa luz espiritual no podemos avanzar en el camino, pues apoyados en nuestros propios recursos naturales sólo conseguimos retroceder.

16-18. Todo el que marcha en busca del reino escondido sabe que su piedad debe extenderse a todo prójimo, y de sus errores y maldades no guardar rencor, porque todo ser humano lleva en sí, permanentemente, el principio luminoso de su liberación que a nadie se niega, delante de cuyos ojos estará esperando a que los abra y lo vea. Para las almas más primitivas se habla de una reciprocidad: perdono para que me perdonen. Para los más avanzados es simplemente el universal amor a la obra de la creación y al misterio de nuestro destino común.

19-21. La existencia está llena de contrariedad, la tendencia al desorden está también en nosotros, el orgullo insensato, el desprecio, la cansada impaciencia, la violenta ira, la exigencia pasional, nos acorralan frecuentemente y cuando menos lo esperamos. EL texto parece decir: mantén tu palabra, Señor, y protégenos de nosotros mismos.

25-30. Doblegados bajo enormes pesos, como ocurre a veces en las pesadillas, los ahora humildes soberbios, cantan alegres la oración para los hombres vivos. Dante no se cansa de agregar referencias a la luz que acompaña necesariamente a la virtud: sin inteligencia no hay virtud, como también sin amor no hay sabiduría. Por eso aquí nos hace saber que los soberbios no sólo están agobiados sino que purgan nada menos que la calígine, la tenebrosa oscuridad que reina en la tierra. En realidad ¿no son acaso los herederos del reino la luz del mundo? ¿La misión acaso no es reunir a los que están dispersos y llevar la luz? Todo ocurre como si por uno que halla la Puerta y entra en el Sendero soplara un brisa de alivio en el mundo y se avivara la esperanza de los demás. Si Dios no estuviera en los hombres, en realidad no estaría en ningún lugar. .

31-36. Ultima reflexión acerca de la mutua exigencia y consecuencias del amor que une a la humanidad.

XI, 37-51. Retorno a la realidad, ahora sí, cotidiana, de tener que seguir subiendo, sin volver la vista atrás. La cuestión permanente es hallara el verdadero camino.

XI, 52-72. Historia de Humberto Aldobrandeschi, hijo de un gran toscano Guillermo, de los condes de Santafiora, señores de la Marisma sienesa en luchas frecuentes con la ciudad de Siena. Dice la crónica:

Muy poderosos en la región Toscana, tanto que solían gloriarse de que diariamente podrían cambiar de un lugar a otro más seguro: tenían muchas fortalezas, pero estaban en permanente guerra con Siena, por lo cual ya en nuestro tiempo los poetas estaban completamente arruinados, y hoy casi exterminados por completo.

Notar al paso como los poetas eran entonces el termómetro cultural. En 1227 Guillermo estuvo encarcelado en Siena seis meses, y en 1250 fue expulsado del Imperio.

61. En las memorias históricas, la nobleza de los Aldobrandesco se remontaba al siglo VIII.

65. El desmesurado orgullo de Humberto era bien conocido en Siena cuya habitantes procuraron su muerte, acaecida en 1259. Hay dos versiones de su muerte: una que fue sofocado en su lecho por sicarios enviados por Siena, otra que fue muerto en un asalto en combate contra el castillo de Campagnatico, cuando habiendo salido armado y a caballo fue muerto de un mazazo.

XI, 73-90. Relato de Oderisi miniaturista e iluminador de libros y documentos, fallecido hacia 1299. Aggobio es la ciudad de Gubio, llamada antiguamente Iguvium y también Eugubium. Decorar los textos sagrados, las obras literarias y las jurídicas con diseños coloridos tuvo en Bolonia amplio desarrollo formándose un centro de importancia. Miniaturas se las llamó porque en sus colores se usaba principalmente el minio. Se decía miniar o iluminar al arte de ilustrar los libros y adornar los caracteres con dibujos alusivos al tema. El art d'enlluminer se desarrolló principalmente en Paris, cuya influencia se extendió luego a la escuela de Bolonia.

83. Franco Bolognese parece que haya sido estudiante de Oderisi. Poco se sabe de él pero quedan algunas biblias y libros iluminados por él en la biblioteca de Cesena y en la Vaticana.

XI, 91-108. Reflexión dantesca sobre la vanidad de la gloria humana: Dura un poco pero muy pronto el transcurrir del tiempo la desvanece.

94-96. Cenni de Pepo, llamado el Cimabue, famoso pintor florentino (~1240-~1302) que continua la tradición bizantina elevándola en colorido y diseño, y que corresponde a todo un ciclo de la pintura italiana. En época de Dante fue superado y ensombrecido por el Giotto, pintor y arquitecto nacido por el 1267 y muerto en Florencia en 1337. Maestro insigne, creador de un estilo donde los personajes expresan la vida intelectual y espiritual por la intensidad y expresión de sus ojos, y en cierta forma es el paralelo en pintura del dolce stil novo. Fue compañero de infancia de Dante.

97-98. Guido Guinicelli, nacido en Bolonia, 1230, y muerto en el exilio, en Verona, en 1300. Poeta ilustre, el sabio lo llama Dante en el soneto Amor y corazón gentil son una cosa del cap. XX de la Vita Nuova, fundador emblemático del nuevo estilo, y de una poesía de amor enaltecido. La poesía, cuyos primeros versos damos a continuación, es considerada como declaración de principios del dulce estilo nuevo:

Al corazón gentil se acoge siempre Amor
como a la selva el ave en la verdura,
no hizo al amor antes que al gentil corazón,
ni al gentil corazón antes que al amor natura;
porque así como cuando luce el sol
de inmediato el resplandor luce
y no antes que el sol;
así hace morada en gentileza amor,
exactamente,
como mora en la luz del fuego el calor.

Dante considera que en el arte de poetizar fue superado por Guido Cavalcanti, nacido en Florencia en 1255 y muerto allí en el 1300. Casó con Beatriz, hija de Farinata de los Uberti, y fue encarcelado en su participación en contiendas políticas. Es la gloria literaria de su siglo por la fuerza de sus sentimientos, la belleza de sus visiones e imágenes y el fino análisis de las más variadas situaciones.

98.-99. Dante, conciente del poder del genio que lo habita, sin falsa humildad, y como fue en realidad, sabe que desplazará de las letras a ambos Guidos.

100-102. Perfecto terceto en el que Dante compara la humana vanagloria con el soplo del viento, que va y viene, y toma diversos nombres según que de un lado venga o de otro.

103-108. Tu gloria, tanto si hubieras muerto en vejez o en la infancia, cuando llamabas a la comida la papa, y a las monedas el din, ¿qué sería tu gloria de aquí a mil años? y mil años es nada ante la eternidad, como lo que un abrir y cerrar de ojos es comparado con el mayor círculo del cielo, la presesión de los equinoccios, que es de unos 25.160 años.

XI, 109-117. Sigue hablando Humberto. El personaje que lo precede es Provenzan Silvani, que dominó a Siena hacia la mitad del siglo XIII. Después de la victoria de Monteperti, fue uno de los que incitaba a la destrucción de Florencia. En la batalla del Colle del Val d'Elsa, los sieneses capitaneados por él y Guido Novello fue vencido por los güelfos de Florencia. Muerto en la batalla, su cabeza fue izada en una lanza como una cierta profecía le había dicho que su cabeza sería la más alta en todo el campo.

115-117. La fama, retomando un tema bíblico, es comparada a la hierba que bajo los rayos del Sol, aquel, brota del suelo y con el tiempo el mismo Sol la seca y muere.

124-142. Dante se sorprende de que esté en este círculo desde que murió, porque, como sabemos de antes, los arrepentidos en trance de muerte tienen que esperar en la boca del Tíber tantos años como han vivido antes de poder acceder al Purgatorio. La respuesta es la buena acción de Silvani: un amigo suyo había sido encarcelado por Carlos de Anjou y puesto bajo rescate de diez mil florines de oro, y dice la crónica que Silvani

... puso un banco sobre un tapiz en la plaza de Siena, y estaba sentado allí, y solicitaba de los sieneses vergonzosamente que debían ayudarlo en esta necesidad, y pedía monedas, sin forzar a nadie, sino humildemente requiriendo ayuda; y viendo los sieneses a su señor, que solía ser soberbio, solicitar en forma tan deshonrosa, se movieron a piedad y cada uno según podía lo ayudaba; el rey Carlos recibió los diez mil florines y el prisionero fue liberado de la iniquidad del predicho rey.

138. Silvani se puso en situación grandemente humillante, que lo conmovió en lo más íntimo de su ser.

139-141. Alusión al parecer al exilio mismo de Dante, que sufrirá en carne propia la humillación y será tanta que bien comprenderá lo que significa soportar hasta el temblor de todas sus venas. Esta expresión ya la encontramos en el Infierno, canto I, 90 sobre el horror que le provocaba la loba que le hacía temblar las venas y los pulsos.