| Notas y comentarios a la Divina Comedia. Purgatorio CANTO XVI |
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Resumen: El giro de los iracundos y su profunda humeante oscuridad les entorpece la vista y el andar; Dante se toma de Virgilio para no extraviarse. Coloquio con el poeta Marco Lombardo que explica a Dante que las estrellas inician las pasiones del ánimo, pero que la mente es independiente de las influencias del cielo, y puede ordenarlas a buen fin. En Roma se ha unido el poder eclesiástico y el militar en una sola mano creando la violencia y la corrupción. Corrupción de la Lombardía donde antes reinaba cortesía y gentileza. Llegan al límite del humo. XVI, 1-15 La ira, la cólera, la furia, desencadenadas, no pueden fácilmente detenerse, y su arrebatada violencia estorba la consideración y la prudencia, la que le vale la comparación con la ceguera: ciego de ira, como suele decirse. 10 Dentro de la feroz neblina el mismo viajero se percibe ciego como los iracundos. 13. Aire amargo y negro como la ira, el negro humor que sacude las entrañas. XVI, 16-36. Encuentro con los iracundos quienes todos, concordes, claman misericordia cantando las estrofas litúrgicas de la misa:
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo ten misericordia de
nosotros. Inquietud, inestabilidad, ¿qué otra cosa podrían desear los que han sido arrastrados por una loca ira sino esa paz que inundando el alma la devuelve a su centro? 27 Los romanos llamaban calendas al primer día de cada mes, y lo usaban para nombrar los últimos quince días del mes precedente. Por ejemplo decían: nos veremos diez días antes de las calendas de julio, es decir el 21 de junio. De calendas proviene nuestra voz calendario. 28-36 Dante solicita la compañía de Marco Lombardo para que le muestre el camino, y, aunque no pueden verse, será suficiente que marchen juntos. En todos los giros del Purgatorio, la característica omnipresente es la dificultad de hallar el camino. Si nos recordamos que Dante está hablando de nosotros y de los que desean lograr la nueva vida del espíritu, nos apercibiremos que la dificultad mayor es descubrir cuál es la senda que conduce al reino, y que ello es una dificultad constante que reclama una mente siempre alerta e inquisitiva en búsqueda de lo verdadero, a fin de descartar no tanto lo ilusorio como lo engañoso y lo que desvía. ¿Acaso no decía el Maestro Si tu ojo está limpio, todo tu cuerpo estará limpio, y también Buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás os será dado por añadidura? XVI, 46-63 En medio de la espesa niebla, Dante ha informado de su viaje y solicitada guía para el camino, a lo que le responde Marco Lombardo, quien fuera un cortesano en Lombardía en la segunda mitad del 1200. Fue hombre valeroso, conocedor de la vida cortesana, aunque dominado fácilmente por la ira. 47 ... aquel valor ... Con una profunda experiencia de las cosas humanas, Marco expresa el amor que tuvo por todas las cosas honestas que, al presente, nadie mira, han arriado el arco. 52. Esta afirmación, del abandono que los hombres hacen de la virtud, confunde a Dante sobre cuál es la causa de tal decadencia. 57. Ya antes, Purg. XIV, 37-38, Guido del Duca se había lamentado de la desaparición de la virtud, y había considerado que tal vez ello se debía a la malaventura del lugar, como si fuera fatalidad local, o a la mala voluntad de sus habitantes, es decir, si la maldad tiene una causa externa o si nace del interior del hombre. 62. Aquí Dante repite la cuestión desde otro ángulo, pues hay quienes ponen a los actos humanos como resultado de la acción de los astros del cielo, y otros los hacen depender de causas terrenas. XVI, 64-84. Respuesta de Marco. Expone la doctrina astrológica común de que los astros que presiden el nacimiento y determinan la condición de la persona, son los que por su fortaleza natal y/o activados por el paso de la Luna y los demás astros en el curso de la vida, excitan las pasiones y movimientos del alma, y a pesar de su fuerza no puedan determinar los actos, pues están en manos de la libre voluntad que acepta o rechaza los influjos, los obedece o los controla. Ya existían en la edad media quienes, incapaces de explicarse el libre albedrío sostenían que los actos humanos estaban determinados causalmente por los astros, y por la tanto eran inevitables. Para quienes, fastidiados por los dichos y presunciones de los tantos vanos horoscoperos de hoy en día, ignoran los conceptos verdaderos y reales de la correcta astrología, pueden recurrir a la sicología: en ella también se dan los deterministas, quienes explican las acciones humanas por el encadenamiento causal de las "pulsiones" psíquicas, las cuales, provienen establecidas digamos desde el nacimiento, y luego activadas o controladas o modificadas por la influencia del mundo exterior, lo que bien considerado es la misma situación que ofrecía la astrología medieval. De cualquier manera, el obstáculo aparece desde que se desea "explicar" racionalmente los actos humanos. El libre albedrío, la inteligencia, y la voluntad no pueden caer bajo la órbita del conocimiento estrictamente científico o racional, debido a que son principios vitales de acción y no efectos de la acción. Sabemos qué son, y que son reales, como sabemos que existimos, aunque no podamos explicarnos el porqué ni atribuirles un origen. La razón analítica explica una cosa por otra, es su manera de analizar, pero ¿qué puede hacer cuando se encuentra con lo que es principio y carece de causa o de una relación previa? Ver también Purg. III, 28-45 y notas, donde ya Dante se había referido a las posibilidades del conocimiento. 73. Marco relativiza que los astros sean siempre los que inician los movimientos del alma, dado que existen las causas externas del mundo que nos rodea y las internas de la propia imaginación o fantasía. 79 A entender: A pesar del poder de las grandes energías del Cielo y del tamaño de las más grandes criaturas (los astros), el hombre sigue siendo un ser libre; y la libertad, ella, es hija de la mente o intelecto, sobre la cual los astros no tienen poder. XVI, 85-102. El alma humana nace en simplicidad e inocencia y es guiada por el apetito innato del bien y de lo bueno, pero también posee la inteligencia que debe actuar como control de los actos y que es la fuente de las leyes que ordenan la paz de la vida civil. En el Banquete, IV, 12 Dante, refiriéndose a la adquisición de riquezas bellamente decía: ...al igual del peregrino que va por un camino por el que nunca fue, que toda casa que de lejos ve cree que sea una posada, y no hallando que así sea, dirige su esperanza a otra, y así de casa en casa, hasta que llega a la posada; así nuestra alma, inmediatamente que en el nuevo y nunca transitado antes camino de nuestra vida entra, dirige la vista al término de su sumo bien, y cualquier cosa que ve que le parece tener en sí algún bien, cree que ya sea aquel. Y porque su primer conocimiento es imperfecto, por inexperta y no adoctrinada, bienes minúsculos le parecen grandes, aunque sea por ellos por los que empieza a desear. Y así vemos a los párvulos desear más que nada una manzana; y después, avanzando, desear un pajarillo; y más adelante desear lindos vestidos; y después el caballo, y luego mujer; y después una cierta riqueza; y después grandes, y después más. Y esto le acaece porque en ninguna de estas cosas halla lo que va buscando, y cree que puede encontrarlo más adelante. Por lo que se puede ver que un deseable está delante de otro a nuestros ojos, de manera piramidal, donde lo mínimo está arriba de todo, y es como la punta de lo último deseable, que es Dios, como principio de todos. De manera que, cuando de la punta se procede hacia la base, aparecen más cosas deseables; y esta es la razón de que, adquiriendo, los deseos humanos se hacen más amplios, uno después del otro. 98-102. En el Deuteronomio, XIV, se establecían las leyes de pureza que debían obedecer los israelitas, y, sobre lo que les era permitido comer, se decía: ... Nada abominable comeréis. Estos son los animales que comeréis: el buey, la oveja y la cabra, el ciervo, el corzo y el venado, y el cabrío montés y el antílope y el buey y el carnero salvajes. Y todo animal de pezuñas, que tenga hendidura de dos uñas, y que rumiare entre los animales, ese comeréis... El texto fue interpretado alegóricamente por diversos padres de la Iglesia, como la distinción entre el bien y el mal. Dante lo interpreta como la división de los poderes eclesiástico e imperial, que los Papas transgredían en busca de los bienes materiales, acerca de lo cual dice Pedro de Dante: Los actuales pastores, aunque sean sabios y rumien, sin embargo no tienen las pezuñas divididas para discernir los bienes temporales de los espirituales, y por ello se apoderan de la jurisdicción temporal, la que era necesario mantener separada. 101 hender. Hemos preferido mantener el verbo que usa Dante, fedire, que se relaciona con las uñas divididas, fesse, y cuyo significado es abrirse paso, tender. XVI, 103-114. Conducta, debe interpretarse como modo de obrar, en el sentido que la mala guía o gobierno de la Iglesia es la causa de los males y no la naturaleza humana. Otrora, separados los poderes, Roma vivía bajo los dos gobiernos, el imperial y el religioso, y cada uno cumplía su deber, el Emperador manteniendo la paz social y la Iglesia promoviendo la virtud. Se habla de dos Soles, porque el Sol es causa de la vida en la naturaleza, y ambas luminarias debían cuidar la vida humana cada una en su respectivo campo de acción. 109 Pero el Papado se ha apoderado de ambos regímenes, y estando unidos ambos poderes en uno la consecuencia natural, a falta de control recíproco, es la corrupción y el abuso, porque ya no se le teme a nada. 114 Todo árbol se conoce por su fruto, y a todo gobierno se lo conoce por el bien o el daño que genera, sea cual fueran las razones aducidas. XVI, 115-129. En la región de Lombardía y la Marca Trevigiana solía reinar el espíritu caballeresco de la espada y de la honradez, de la valentía y de la liberalidad de espíritu, por lo menos antes de que se iniciara la guerra entre Federico con sus ciudades gibelinas de Milán, Bolonia y Parma, y la Iglesia con sus ciudades güelfas como Milán, Módena y Verona. Después fue tanta la maldad reinante que, no habiendo ya hombres honestos en la región, cualquier delincuente que se avergonzara de tratar o de acercarse de hombres virtuosos, podía pasar por allí o detenerse un tiempo sin peligro. 121. A pesar de lo extenso de la región, sólo quedan en ella tres ancianos que Dios deja para vilipendio de los perversa juventud, aunque ellos perciben que tardan en morir. 124. Conrado de Palazzo fue vicario de Carlos I de Anjou en 1276 en Florencia y al año siguiente capitán de la parte güelfa. "Condujo su vida con mucho honor, satisfecho de su hermosa familia y de la vida política, y del gobierno de los ciudadanos, donde adquirió precioso valor y gran prestigio" (Ottimo).. Gerardo de Camino y Guido de Castel ambos recordados con alabanzas en el Convivio (IV, XIV, 12 y IV, XVI, respectivamente), como hombres indiscutiblemente nobles y gentiles. Su trato y buena acogida a los caballeros franceses que circulaban por sus dominios le valieron de ellos el apodo de simple lombardo, en el sentido de modesto y leal. XVI, 130-145. Los miembros de la tribu de Leví, los levitas, fueron excluidos de heredar las tierras de Canaan para que se dedicaran a su misión sacerdotal. 133. Marco, que ha reconocido a Dante como florentino por el acento no acepta que ignore quien es Gerardo, y asume que si así lo dice es por hacerlo hablar más. 140. Gaya, hija de Gerardo de Camino y de Clara de la Torre, famosa por su vida deshonesta "Fue dama de tales costumbres referentes a la vida amorosa, que era notorio su nombre en toda Italia (Ottimo). Y a pesar de hay quienes opinan todo lo contrario, como que fuera bellísima y notoriamente honesta, la forma brusca con que Marco termina el diálogo mas bien inclinan a confirmar que no era digan de la grandeza de sus antepasados. 144. Al parecer Marco debe volverse a más oscuras sombras antes de que aparezca el ángel. |