Notas y comentarios a la Divina Comedia. Purgatorio CANTO XXV.
 

Resumen.
Dante se inquieta por saber como puede enflaquecer una sombra que no necesita comer. Responde Estacio, a pedido de Virgilio, y relata cómo se forma el feto y comienza su vida vegetal y luego animal, cómo se instala el cerebro y en él el espíritu que asume todas las virtudes humanas en un solo ser, y cómo llegada la muerte se crea la sombra a imitación del ser. Llegan al séptimo giro, sus penitentes gritan ejemplos de templanza: la virgen María, Diana que expulsa Hélice (Calisto) que se dejó seducir por Júpiter.

XXV, 1-15. Era el momento de no demorar más el ascenso, pues ya eran las dos de la tarde, el Sol había pasado del signo de Aries al de Tauro (cada dos horas abandona un signo y pasa al siguiente) y por tanto la noche estaba en el signo opuesto, Escorpio. La escalera que lleva al séptimo círculo es estrecha y los obliga a ir en fila, de una a uno. El mundo del Purgatorio, nuestro mundo, no abandona sus exigencias para el que quiere subir a la luz, y si bien cada vez la subida es más hacedera, la dificultad está siempre presente.

10. Y, como los repetidos intentos de volar del pichón de cigüeña, así Dante oscila entre un deseo de preguntar que lo abruma y un deseo de callar por respeto.

XXV, 11-33. que hasta el hierro. Cuando se tensa al máximo la flecha en el arco, la punta de la misma, el hierro, ya está rozando el frente del arco. La pregunta entonces es ¿cómo es posible que sombras etéreas, sin cuerpo, puedan enflaquecer por falta de alimento?

Meleagro, meleagros, era el hijo del rey de los etolios, Calidón, y de Altea, hermana de Leda. Varias son sus aventuras y en diferentes leyendas. Pero todo gira en torno a un furioso jabalí que envió Artemisa por causa de que el rey, en un ofrenda a todos los dioses, se olvidó de ella, de modo que la cacería del animal pasó al centro de las leyendas. Se dice que cuando tuvo siete años, las Moiras vaticinaron a su madre, Altea, que la suerte del niño estaba ligada al tizón que ardía en el hogar, que si se consumía por entero Meleagro moriría. Altea inmediatamente lo apagó y lo guardó en un cofre. Muerto el jabalí en la cacería, y surgida una disputa entre los parientes sobre la posesión del mismo, Meleagro mató a sus tíos, y entonces, enfurecida Altea, arrojó el tizón al fuego que se consumió causando la muerte de Meleagro.

La relación de un tizón distante que se consume con la muerte de un joven, y las imágenes que resultan en los espejos y miman nuestros movimientos como si fueran seres reales, deberían a Dante llevarlo a considerar mejor la posibilidad de fenómenos que salen de lo acostumbrado.

31. Virgilio reclama de Estacio la respuesta a la demanda, y este responde que debido a la presencia y solicitud de Virgilio se disculpa por no poder negarse a esclarecer, desligar, el secreto que envuelve la razón divina, la mirada eterna.

XXV, 37-78. La respuesta de Estacio intenta guiar a Dante a que perciba la ignorancia en que estamos los humanos y que aprenda a admirar las maravillas de la creación, que por cotidianas no deben dejar de ser percibidas en su grandeza y profundidad y, especialmente, en su calidad de enigmas o misterios indescifrables, por eso comienza con una hermosa descripción de la formación del ser humano en el vientre de la madre.

La exposición corresponde a los conocimientos que se habían logrado en la Edad Media, que no son muy diferentes de los nuestros de hoy, salvo claro está en lo que respecta a los pasos intermedios de los procesos. Así cuando dicen que el alimento se transforma en sangre y que una parte de la sangre se transforma en semen y óvulos están afirmando una verdad innegable, bien que ignoren los órganos y elementos que hoy, hasta un cierto límite, muestran el cómo se realiza la transformación, aunque las causas profundas sigan siendo ignoradas, porque no nos ha sido dado conocer las razones últimas de las cosas, y menos de la vida. Recordar Purg. III, 37 y nota correspondientes a los límites del conocimiento humano.

37. La sangre más pura, perfecta, que no es utilizada por las venas en sus funciones, y que queda disponible como alimento no tocado de la mesa, cobra en el corazón una energía o virtud formativa del futuro embrión fundada en toda la complejidad del organismo humano, de modo que concentra en sí, como la semilla al árbol, todo lo que el cuerpo humano tiene y es, a la manera como la sangre que va por las venas, en modo inverso, nutre a los miembros y se transforma en ellos. Hay un doble admirable movimiento en la naturaleza, uno hacia delante como cuando la semilla se transforma en árbol completo y da todo lo que tiene en sí, y otro hacia atrás, como cuando el árbol concentra todo su ser y se hace semilla portadora de todos los elementos que tendrá el futuro árbol.

43. Procesada y perfeccionada tal sangre, digerida (es término alquímico) es decir exaltada en sus propiedades, desciende, a los órganos de la generación cuya belleza es tan grande que no corresponde hablar de ellos, y lo hace, en el hombre, en forma de semen, y de óvulo en la mujer, en la sangre de otro, en la matriz, en natural vasija.

46. Estacio expone la teoría medieval en la que el semen masculino es el elemento activo y el óvulo femenino el elemento pasivo en el cual el semen obra, coagulando (término alquímico) y vivificando lo que acaba de coagular. A fin de entender el pensamiento antiguo es necesario destacar que en todo proceso de transformación se habla de un elemento activo, forma, y de uno pasivo, materia. Por elemento pasivo, sin embargo, no debe entenderse pura pasividad, pues la materia ya contiene a todo el ser, bien que no manifestado, y el principio activo tiene la energía suficiente para sacarlo a luz, al mismo tiempo que le imprime, junto a las características genéticas que vienen de la materia, las suyas propias. Por eso se dice que el principio masculina coagula lo que ya está en la materia y luego lo despierta, lo aviva.

52. El elemento activo ahora promueve la vida de un ser vegetal, pero no como lo planta terminada, sino un vegetal en vías de generar otra cosa, y tanto lo impulsa, que ya comienza a moverse y sentir como una esponja marina, y avanzando más hacia la naturaleza animal, comienza a educir las potencias sensitivas y apetitivas. Estas son las etapas del embrión que comienza como una naturaleza vegetal, avanza hacia una naturaleza acuática y termina en el ser animal.

58. Creado el ser animal corresponde ahora que la energía, nacida del ardiente y palpitante corazón del generante, sede de la vida y de la reproducción de la especie, haga que la naturaleza emita todos los miembros del cuerpo, extendiéndolos y desplegándolos.

61. razonante. En el original fante, es decir hablante o simplemente hombre. Es el punto más álgido de la creación de un ser humano, la aparición del intelecto y la razón. Analizando el proceso intelectivo, el pensamiento antigua admitía la existencia de un intelecto posible capaz de asimilar todas las cosas, y un intelecto agente que ilumina y activa al posible. Averroes, comentarista de Aristóteles y admirado por Dante, no viendo que al intelecto posible correspondiera ningún órgano, supuso que no estaba en el alma, sino fuera de ella y que era uno sólo para todos los hombres.

67. Lo que ahora afirma Estacio es, que una vez que el cerebro humano esta perfectamente terminado y ensamblado en una unidad viva, Dios, satisfecho de ver en la naturaleza tan gran artista creador, insufla al ser un espíritu, tan potente, que adopta y vivifica todo lo que encuentra dando lugar a un alma única, que vive, siente y es capaz de reflexionar, a sí, en sí, se remira. Notar que para Dante y para el Medioevo el embrión no es un ser humano hasta esta etapa en que se insufla el intelecto.

76. Si tanto te sorprendiera esta capacidad de que una potencia asuma, absorba y reforme a las demás en una sola persona, observa como el calor del Sol metiéndose en el zumo de la vid, se transforma en vino.

XXV, 79-108. A partir del admirable proceso de desarrollo del embrión humano, asentada nuestra capacidad, sino de explicarlo, al menos de conocerlo, describirlo y comprender toda su grandeza, el desarrollo literario del tema obliga ahora a exponer el estado de las sombras en el Purgatorio y la forma en que pueden padecer como si fueran cuerpos vivos.

79. Láquesis, una de las Moiras que ya conocemos (Ver Inf. XXXIII, 126 y Nota, y Purg. XXI, 27 y Nota) la que cortaba el hilo de la vida.

80. El alma sale del cuerpo que no necesita para ejercer memoria, inteligencia y voluntad, las que ahora se liberan de sus límites corporales, pero todo lo que respecta a la capacidad de sentir, que es corporal, desaparece.

85. una de las riberas. El Tíber o el Aqueronte según que vaya al Purgatorio o al Infierno, y comienza a conocer sus caminos.

88. Estacio imagina que la energía creativa del alma irradia en torno un remedo del cuerpo, y el aire en rededor, a manera parecida de lo que ocurre en el arco iris, se mete en la forma irradiada que el alma estampa con su virtud, y en la que el alma misma se encierra como antes lo era en el cuerpo. Y como la llama sigue al fuego que va incendiando un cuerpo tras otro, así el alma sigue a este nuevo cuerpo etéreo.

100. Ahora el alma es llamada sombra y desde adentro de este cuerpo fantástico va emitiendo los sentidos, y también, el más fino e importante, la vista. Así Estacio explica el porqué de las actividades corporales de las sombras: desear, reír, llorar, suspirar, hablar.

XXV, 109-139. Llegados al séptimo círculo, última tortura, observan que el monte exhala fuego desde la pared hacia la ladera, pero un viento ascendente lo vuelca hacia arriba dejando como un túnel libre de ardor, pero con una pared izquierda de fuego que obliga a los viajeros a marchar por el borde a riesgo, por torpeza, de caer.

121. El himno que se oye cantar tienta a Dante a mirar de quiénes proviene, pero no menos que cuidando sus pasos. El antiguo himno en cuestión pertenece al Breviario de oraciones, y es el que se recita de mañana los sábados, y aplicado aquí a las lujuriosos, por el versículo que dice así:

Los flácidos renes y emociones
propensos a las ardientes llamas
ceñidos en custodia de los miembros
guardemos remoto el pésimo placer..

127. virum non cognosco. No conozco varón, palabras de la Virgen al arcángel Gabriel que le anunciaba la concepción de Jesús:

.. Y el ángel le dijo: No temas, María: hallaste gracia cerca de Dios. Y he aquí concebirás en tu seno y parirás un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Él será grande y será llamado hijo del altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y reinará en la casa de Jacob por siempre, y su reino no tendrá fin. Respondió María al ángel: ¿Cómo será esto, porque no conozco varón? Y respondiendo el ángel le dijo: El espíritu santo vendrá sobre ti y la virtud del altísimo te hará sombra, por lo que también lo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. Lucas, I, 30-35.

Después del modelo evangélico de castidad, sigue ahora la leyenda de la ninfa Hélice o Calisto.

Calisto, kallistos, que quiere decir la bellísima, era una ninfa de los bosques que había consagrado su virginidad y pasaba la vida cazando con otras compañeras de Artemis. Zeus se enamoró de ella y, sea que se presentó en figura de Artemis o de Apolo, se unió a ella y la dejó encinta. Un día que descendió a bañarse en una fuente con sus compañeras, su falta fue descubierta y Artemis la echó y la transformó en una osa, a la que luego Zeus convirtió en la constelación de la Osa Mayor. Ver Ovidio, Metam., II, 401-530.

133. gritaban. Las sombras citaban a gritos los nombres de hombres y mujeres que usaron del matrimonio con la debida virtud.

136. La llaga de los excesos sexuales es la última en purificarse en este Purgatorio, pero, bien que Dante la considera como la culpa más leve, sin embargo su huella está más profundamente insertada en el alma, y requiere del fuego purificador para eliminarla por completo.

Nótese nuevamente el uso del término alquímico digerir la llaga, es decir exaltarla, es decir transformarla en algo sublime, y no simplemente destruirla. Como la misma digestión corporal elabora el alimento muerto para transformarlo en sangre y células vivas.