Notas y comentarios a la Divina Comedia. Purgatorio CANTO XXVI.
 

Resumen
En el séptimo círculo de los excesos sexuales, los penitentes están ardidos dentro de una llama de fuego. Los poetas los acompañan por fuera de la cornisa. Aparece un tropel en sentido contrario que se saluda cortésmente con los primeros. Los sodomitas gritan ¡Sodoma y Gomorra!, y recuerdan a Pasífae la mujer de Minos, y a César que, en el triunfo, fue motejado de "reina" por sus soldados. El que da las explicaciones es el famoso poeta Guido Guinizelli que se incluye entre los hermafroditas. Dante lo saluda como su maestro. Guido humildemente señala al poeta provenzal Arnaldo Daniel trovador como mejor artesano que él. Guido desaparece en el fuego y Dante se acerca a Arnaldo quien, en su lengua provenzal, recita un poema que finaliza el Canto.

XXVI, 1-48. Llegados al séptimo círculo, los viajeros marchan cuidando de no quemarse. La sombra que Dante proyecta es de nuevo causa de inquietud. Los consternados espíritus se cuchichean entre sí, y, aproximándose, y seguros de lo que ven, se animan a preguntar.

16-24. Ornadas frases y de estilo que ya anuncian el temperamento poético del personaje que habla, quien expresa la sorpresa y curiosidad de las sombras por el cuerpo de Dante.

25. Como elemento particular de este círculo las sombras se manifiestan un amor sincero que las redime de las caricias sensuales que en vida llamaron amor, y lo hacen rápidamente, como para destacar lo poco que requiere la verdadera consideración del amor.

36. la fortuna.. es decir, las buenas o malas noticias.

40. Siguen ejemplos de viciosa lujuria de abusadores de jóvenes y de una enloquecida de más intenso y loco placer.

...la nueva gente son los que vinieron al encuentro de los que hablaban con Dante, y la otra gente, los que estaban hablando con él. Sodoma y Gomorra, ciudades de Pantápolis, cercanas de la orilla sur del Mar Muerto, famosas por el desenfreno de sus habitantes. En Gen.XIX, 1-29, se relata que,habiendo sido Lot visitado por dos ángeles y habiéndolos hospedado en su casa, ocurrió entonces que,

no habiéndose acostado todavía, la casa fue cercada por los hombres de la ciudad de Sodoma, jóvenes y viejos, todo el pueblo sin excepción. Y llamaron a Lot y le dijeron: ¿Dónde están los que vinieron a ti esta noche? Sácalos fuera para que podamos gozar de ellos. Lot salió a la entrada y, cerrando detrás la puerta, les dijo: ¡Hermanos! Os suplico, no perpetréis tal mal. Escúchenme: tengo dos hijas todavía vírgenes que os traeré para que hagáis con ellas lo que os parezca, pero a estos hombres no les hagáis nada porque están bajo la protección de mi techo. Pero ellos respondieron: ¡Quítate de ahí! ¡Este extranjero acaba de venir y ya quiere juzgarnos! Pues bien, a ti te haremos más daño que a ellos. Y lo oprimieron fuertemente, a Lot, y se acercaron para romper la puerta. Entonces los hombres, sacando el brazo, lo metieron dentro...

El relato continúa con el castigo de los atacantes y la destrucción de Sodoma y Gomorra por el fuego celeste.

41. Pasífae esposa de Minos y madre del Minotauro, su hijo de la cópula con un toro: para lograrlo Pasífae se revistió de una piel vacuna y simuló ser una vaca para excitar al animal. Ver Inf. XII, 1-15 y Nota.

43. La montaña Rife o montes Rifeos. Con este nombre los antiguos nombraban la cordillera del Balkan o los Cárpatos; otros piensan tal vez mejor en ciertos montes septentrionales al noreste de Europa, de cualquier manera se trata de montes del norte y nevados. Dante imagina que las grullas se moverían también, como los sodomitas, separadas en dos grupos, unas hacia el norte y otras hacia el sur, al África, la arena, al frío y al calor, lo cual en realidad no ocurre, pero este doble movimiento está para simbolizar también la ambigüedad de este círculo, las dos multitudes de sombras y la característica dual de la vida sexual.

47. al primer canto. El himno Summae Deus clementiae, Purg. XXV, 127-139.

48. lo que más requieren, lo que más se adapta al propio delito y por ende les es más necesario.

XXV, 49-60. Retorno al tema interrumpido de Dante que hace sombra. Sus miembros no han quedado en el humano mundo, sino que completo lo lleva consigo. Y sube, como con él nosotros, esta senda de purificación, para recobrar la visión interior ofuscada por las pasiones y los desórdenes. Beatriz le obtuvo esta gracia de conducir su cuerpo mortal por el Purgatorio.

XXV, 61-87. Ahora es el turno de las almas de satisfacer el doble deseo de Dante: quienes son los que lo están observando y quienes son lo del otro grupo que se aleja en sentido contrario.

67. Como el montañés que pasmado de sorpresa observa la ciudad a la que nunca había visto antes, así quedan las sombras trastornadas por el relato de Dante. Pero como son gente noble, se recuperan de inmediato.

76. La multitud que se aleja en sentido contrario es la de los sodomitas, como lo fue César, a quien durante el triunfo, cuando los soldados podían motejar libremente a su jefe, lo apodaron "reina" por sus relaciones con el rey de Bitinia, Nicodemo. Estas son las sombras que gritaban ¡Sodoma y Gomorra!

82. El pecado de los que hablan, en cambio, fue hermafrodita, es decir heterosexual, pero actuaron fuera del orden racional, bestialmente, es decir, como animales irracionales, y por ello gritaban el nombre de Pasífae:

... debe saberse que las cosas se nombran de la parte más noble de su naturaleza, como el hombre por la razón, y no por el sentido u por otra cosa menos noble. Por donde, cuando se dice que el hombre vive, se debe entender que usa la razón, porque es la vida y el acto propios de su más noble parte. Por donde quien de la razón se aparta, y obedece solamente a su parte sensitiva, no vive hombre, sino bestia; como dice aquel Boecio excelentísimo: Asno vive. (Dante, el Banquete, II,

VII, 4) Hermafrodito, ermafroditos, nombre de un hijo de Afrodita y Hermes, del cual una ninfa, Salmacis, perdidamente enamorada pero por él rechazada, aprovechando que Hermes se estaba bañando en un lago, se abrazó fuertemente a él al mismo tiempo que rogaba a los dioses que no pudieran separarse nunca. Los dioses la oyeron y unieron a ambos en un nuevo ser, dotado de doble naturaleza.

XXV, 88-132. Encuentro con Guido Guinizelli.

90. no hay tiempo suficiente, porque ya se aproxima la noche y Dante ha dicho que debe seguir el viaje.

93. Entiéndase por haberme arrepentido en transe de muerte.

94. Licurgo, likourgos. Ya conocemos la falta de Hipsípila que causó la muerte del hijo de Licurgo, al que había abandonado por mostrar la fuente Langia a Adrasto. (Ver Purg. XXII, 109 y Nota). Licurgo y su esposa Eurídice, llenos de cólera, quisieron matar a Hipsípila, pero se presentaron los hijos de ésta, Euneo y el joven Toante, que iban en busca de su madre. Reconocidos por Anfiarao por un ramo dorado de vid que llevaban, herencia de su abuelo, Anfiarao logró el perdón de la madre y que le permitieran regresar a Lemnos con sus dos hijos.

Así como los hijos de Hipsípila corrieron hacia su madre, así Dante hacia su maestro y padre, que fue como el fundador de la tendencia espiritual del dolce stil novo, la cual identifica el amor verdadero con la nobleza de espíritu, y a quien Dante, en el soneto del cap. XX de la Vita Nuova, lo llama sabio:

Amor y corazón gentil son una cosa,
como el sabio en su dictamen pone,
y así no puede ser el uno sin el otro,
como sin razón el alma racional.

En El Banquete, IV, XX, 7 Dante lo cita como aquel noble Guido Guinizelli, y en De Vulg. I, XV, 6 lo exalta como al máximo Guido. Guido Guinizelli, nació en Bolonia c.1235. De profesión juez y dedicado a la actividad política, fue exilado de Bolonia con la facción de los Lambertazzi en 274 cuando estos fueron vencidos por Geremei. Reapareció con sus amigos en Monselice [Padua], donde murió en 1276. Hay de él cinco canciones, quince sonetos y dos fragmentos. Venido de la práctica poética de la escuela típicamente siculo-guittoniano, logró sin embargo revolucionar la moda tradicional, trabándose inclusive en polémica con el mismo Guittone. Los fundamentos, o digamos mejor, el "manifiesto" de la nueva escuela se halla en la canción doctrinaria Al cor gentil rempaira sempre Amore, y en algunos sonetos amorosos que contienen la temática típica de la poesía a que daba origen: inquietud sentimental, el "saludo", y la alabanza de la dama. El tema amoroso se desarrolla en los dos niveles del amor beatificante y del amor angustiado, siendo el primero desarrollado por Dante, y el segundo por Guido Cavalcanti. La identidad del amor y del corazón gentil aparece, analógicamente, como realización, fin y perfección de la naturaleza, ya sea estelar, mineral o física, y el Amor, así personificado, constituye al hombre en un ser espiritual casi angélico, La identidad del amor y la nobleza y rectitud, lo expresa en la canción Al cor gentil rempaira sempre Amore frecuentemente citada por Dante, cuya primera estrofa dice:

Al corazón gentil repara siempre Amor
como en la selva el ave a la verdura,
no hizo el amor antes que al gentil corazón,
ni el gentil corazón antes que al amor la natura;
pues una vez salido el sol
de inmediato el resplandor luce
y no antes que el sol;
así amor hace morada en gentileza
tan exactamente
como el calor en la claridad del fuego.

106. Guido ha escuchado la gracia que se ha concedido a Dante de peregrinar en vida por los reinos de ultratumba, lo cual queda grabado en su memoria, y no será borrado por las aguas del Lete, el río del olvido, del que se habla en los cantos finales del Purgatorio.

112. Tanto respeta Dante la importancia de Guido para el nuevo estilo, que imagina que inclusive los manuscritos de sus versos serán objeto de veneración.

113. el uso moderno, se refiere a lo iniciado por todos estos poetas fieles de Amor de escribir en lengua vulgar y no en latín. En el vers. 117 lo llama hablar materno en referencia a la lengua que se aprende en brazos de la madre. En De Vulg. Eloq. Dante argumentará por extenso que el latín, como lengua aprendida en las escuelas y en cierta manera no natural, no sirve para expresar los más finos pensamientos y sentimientos, y es más un obstáculo que un instrumento de expresión.

115. Con humildad, Guido señala a otra sombra como superior a él, Arnaldo Daniel, trovador provenzal de la segunda mitad del siglo XII, y que fue miembro de la corte del rey Ricardo Corazón de León, en Poitiers. Sus composiciones, que contienen intenciones y sentidos trascendentes de la simple letra, dieron forma a lo que se dio en llamar el trobar clus, trovar ocluso, poetizar secreto, que en los poetas italianos se llamó luego nuevo estilo, y cuya influencia se extendió por toda Italia. La pluralidad de sentidos tendía a expresar elevadas consideraciones espirituales a través de versos dedicados aparentemente al amor y a asuntos humanos.

Las máximas cosas son: primero lo que es útil, que, si consideramos en profundidad lo que se proponen todos los que buscan lo útil, no es otra cosa que la salud; segundo lo placentero, por lo que decimos que lo máximo deleitable es lo que deleita al apetito por su precioso objeto, y esto no es otra cosa que venus; tercero, lo que es honesto, de lo que nadie tiene dudas que es la virtud. Por donde estos tres, a saber, salud, venus y virtud, vienen a ser los magnos objetos que máximamente deben tratarse, es decir las cosas que a ellos más contribuyen, como la prestancia de las armas, el fervor del amor y la regla de la voluntad. En torno de estas únicas cosas, para quien bien mire, sólo trataron en lengua vulgar los ilustres varones, a saber, Bertrando de Bornio por las armas, Arnaldo Daniel por el amor, Gerardo de Bornello por la rectitud, Cino de Pistoya por el amor y su amigo la rectitud. (De Vulg. Eloq. II, II, 9)

120. .. el Lemosín … Giraud de Bornell, de Sideuil, un castillo en Limoges, muerto en 1220, nombrado en el textoa aquí arriba citado. Trovador muy considerado y alabado en su tiempo, aparentemente favorecido por los monarcas de Castilla, León, Navarra y Aragón.

123-128 Estos tercetos reflejan la polémica de la época y el esfuerzo que significó para Guido separarse de la escuela guittoniana (Ver Purg. XXIV, 56 y Nota): De gran ayuda le fue la misma ciudad de Bolonia donde el derecho y las artes favorecieron el desarrollo de su pensamiento, juntamente con la espiritualidad franciscana, tan cara al mismo Dante, y la lírica popular de Umbría. En estos versos se celebra la importancia de aquella separación y el reencuentro de Guido con la verdadera poesía.

127. Termina la exposición de Guido solicitando a Dante que recite un padrenuestro por él cuando llegue al Cielo, que aquí, siguiendo una metáfora conventual, es comparado a un monasterio, claustro, de cuya asamblea, colegio, Cristo es el jefe, abad. El padrenuestro termina "y no nos dejes caer en tentación mas líbranos del mal" lo que en el Purgatorio ya no es necesario, pues ya no se puede pecar más.

XXVI, 133-148. Guido veloz y ansioso por volver a su purga se interna en el fuego, y Dante brillantemente lo compara al pez que desaparece rápidamente ocultándose en lo profundo del agua.

136. Dante se aproxima a Arnaldo Daniel, el señalado por Guido, y le ofrece su gentil y amplia atención a lo que quiera decirle, y Arnaldo pleno de humildad y alegría le recita una poesía en lengua provenzal. En ella Arnaldo devuelve gentileza a Dante y le explica su actual condición, de pena y alegría, de recuerdo de la vida pasada y proyección a la felicidad que ansía, y termina solicitando de Dante que, en tiempo oportuno, lo recuerde en sus oraciones antes el Señor, Valor, de la sumidad del cielo.

Dante en este canto ha rendido intenso homenaje y admiración por el poeta provenzal y por el padre del stil nuovo, como a los poetas que los siguieron y que lograron extremar la dulzura del lenguaje y el refinamiento de la expresión, y que, en sus propias palabras, más dulce y sutilmente poetizaron. Lo de dulce está por el Amor al que explícita o implícitamente dedicaban sus versos, lo de sutil va por la profundidad del pensamiento, la elevada espiritualidad y el admirable juego del trovar clus, de las palabras secretas y los múltiples sentidos.