| Notas y comentarios a la Divina Comedia. Purgatorio CANTO XXXIII |
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Resumen XXXIII, 1-15. La tristeza invade a las doncellas-virtudes y lo expresan cantando el Salmo LXXIX de David: Dios,
vinieron, gentiles, a tu heredad, Derramaron
sangre como agua El salmista habla de la irrupción de gentiles, extraños a Israel, que aportando sangre y ruina, incendiaron y profanaron el templo y llevaron al pueblo en exilio. Hechos que probablemente corresponden a la catástrofe de 587-6 a. C. cuando Jerusalén fue tomada por Nabucodonosor. Así también ahora es expoliada la Iglesia en manos de la Casa de Francia. 7. Callado el canto, Beatriz expresa el ardor de su celo y la esperanza de renovación de la Iglesia, con las palabras que Jesús pronunció en la última Cena según el evangelio de Juan: Un
poco y no me veréis, Expresión que si en boca de Jesús se refería a su muerte y resurrección, en general aquí es aplicada al sino de los sucesos humanos en los que ni el mal ni el bien duran demasiado y se suceden uno a otro. Es por ello una expresión de esperanza, no todo está perdido, y si yo, la sabiduría increada, he sido por ahora olvidada de los hombres, un poco más y volveré a ser vista en el mundo. Soberbia en su dominio, la sabiduría ordena su tropa, adelante las virtudes, y detrás Dante, Matilde y Estacio. XXXII, 16-33. Dante, que antes de pasar el Lete estuvo sometido a los reproches de Beatriz, se mantiene en un posición humilde y expectante. Beatriz, ya no encendida por el fuego de su celo, sino con tranquilo aspecto, se dedica ahora a reanimar a Dante, y comienza por llamarlo Hermano, compañero digno de la sabiduría. Dante queda totalmente entregado a esta dama que lo conoce y es su dueña. XXXII, 34-51. No parece breve y certera la interpretación que Enrique de Montalbán ha hecho de este párrafo y por ello la ponemos aquí: ' "Sabe que la Sede pontificia, rota por la serpiente, habiendo perdido sus virtudes fundamentales, y sido por último trasladada a Aviñón, fue y no es tal como Dios la estableció; pero crean los que tienen de ello la culpa, esto es, Clemente V y Felipe el Hermoso, que no escaparán a la justa venganza de Dios; pues no siempre permanecerá sin herederos la familia imperial que con sus donativos causó tatos daños a la Santa Sede y la hizo presa de los franceses; porque veo con certeza, y por eso lo refiero, que el cielo nos ha concedido un tiempo libre de todo obstáculo y próximo, en el cual un quinientos diez y cinco, esto es, DXV (letras que transportadas equivalen a DVX), un Capitán abatirá a la corte romana, que es origen de estos males, y a Felipe el Hermoso que delinque con ella". O en otros términos: "Destruirá la potencia güelfa y el predominio de la Casa Real de Francia" El Poeta nunca dijo quien fuese aquel Jefe o Capitán enviado por Dios, aunque algunos cree que alude a Uguccione de la Faggiola, en quien cifraba sus esperanzas.' Sobre el DVX otros comentadores piensan en Enrique VII, que tuvo oposición de los ejércitos de Italia y de Florencia y que fue coronado emperador en 1312. Para conocer las esperanzas de Dante véase las Epístolas V y VII. 36. Dios no teme sopa, dice el texto. Corría en la edad media una leyenda supersticiosa que decía que quien hubiera dado muerte a alguno y tomara sopa sobre su sepultura dentro de los nueve días, no debía ya temer la venganza de los parientes. 41. Las estrellas, los planetas que rigen el desenvolvimiento de la historia. Su influjo es eficaz e irresistible, por ser lo encargados de dar cumplimiento al plan divino. 47. TEMIS, qemis, diosa de la Ley, de la raza de los Titanes, hija de Urano y Gea, es decir del Cielo y de la Tierra. Como diosa de las leyes eternas figura entre las esposas de Zeus, con quien engendró las tres Horas y las tres Parcas, la virgen Astrea, y las ninfas del Erídano. Prestó servicios a los dioses inventando oráculos, ritos y leyes; enseñó a Apolo los secretos del arte adivinatorio. Cuando el diluvio enviado por Zeus acabó con la humanidad, sólo los virtuosos Deucalión y su esposa Pirra se salvaron en una barca que se posó en la cumbre del monte Parnaso. Ambos recurrieron a Temis para que les ayudara a repoblar la tierra, la cual, apiadada, les dijo:
Conmovida la diosa dio su oráculo: "Salid del templo Ambos consiguieron interpretar la oscura poesía que les ordenaba arrojar piedras, huesos de la tierra, por sobre sus hombros, los cuales fueron transformándose en seres humanos. La ESFINGE, sfigx, monstruo femenino al que se atribuía rostro de mujer, pecho patas y cola de león, y con alas como un ave de rapiña. Fue enviado por Hera contra Tebas para castigar a la ciudad por el crimen de Layo. Se había establecido en una montaña, cerca de la ciudad de Tebas, en donde planteaba a los viajeros enigmas que no podían resolver. y entonces los mataba. Sólo Edipo, hijo de Layo, logró responder, y el monstruo despechado se arrojó de lo alto y se mató. Los
versos que otros no entendieron del Láyade A notar que en estos vaticinios de los orígenes de la humanidad, se alaban en uno las virtudes, matrimonio Deucalión-Pirra, y en el otro el ingenio, Edipo. 49. Las NÁYADES, naiades, ninfas de las aguas son seres femeninos longevos y mortales, encarnan la divinidad del manantial y de los arroyos. Eran hijas de Zeus o del Océano. La idea de Náyades resolviendo enigmas, proviene de un texto erróneo de las antiguas versiones de Ovidio en donde, en el verso citado aquí arriba, en lugar de Láyade decía Náyades, por lo que el poeta les atribuyó la capacidad de interpretar enigmas. 51. ni de ovejas ni de avenas. Sin que les sobrevenga el daño que sufrieron los tebanos, a quienes la diosa Temis envió una fiera que devoró sus ganados y devastó los campos en venganza de la muerte de la Esfinge. XXXIII, 52-72. Mensaje de Beatriz para los hombres de este mundo. 57. robada dos veces. El árbol del bien y del mal fue robado una vez por el pecado de Adán y el gigante ahora ha repetido el despojo. Otros prefieren que primero fue robada cuando el águila cayó sobre el carro, es decir, cuando Constantino hizo su donación a la Iglesia, y segundo cuando el gigante desató el carro del árbol y lo arrastró a la selva. Para otros simboliza a la monarquía imperial y especialmente a su capital, Roma, que fue robada dos veces: una cuando Focio separó a la iglesia griega de la latina, y otra cuando Felipe el Hermoso traslada la Sede Pontificia a Aviñón. Todas interpretaciones que se deben tener presentes, dado el arte de simbolizar del stil novo. 58. Dios santificó a la ciudad de Roma para que fuera asiento de su Iglesia y de la autoridad imperial: y le ofende quien destruye cualquiera de estas dos cosas. 61. Adán, por haber transgredido el mandato y comido de la planta quedó en el limbo a la espera de Cristo durante un espacio de más de cinco mil años. (Ver Inf. IV, 46-63). En la diversas religiones bíblicas - cristianismo, judaísmo, islamismo - hay diferentes formas de calcular y referir los tiempos desde la creación del mundo. La que usa Dante estima la creación en cuatro mil años a. C. , a lo que sumándole los 1300 de la Comedia da los cinco mil y más. En ciertas estimaciones cronológicas se decía, y litúrgicamente se dice, por ejemplo para nuestro año 2003 que estamos en el año 6003 de la fundación del mundo. 66. Duerme... Declara que es evidente la relación entre la forma de la planta y la razón de la voluntad divina. Recordemos que la forma del árbol es inversa a la de nuestros árboles: trasmutada en la cima porque este árbol expande su fronda en la cúspide, cada vez más amplia cuanto más cerca del cielo. Recordemos que la imagen del árbol es muchas cosas, no sólo del bien y del mal, mas también representa a la misma Iglesia, maltrecha por el águila. 67-72. Si no estuviera endurecida tu mente en vanas consideraciones que dieron un falso placer a tu alma, por todas estas cosas habrías ya conocido y entendido cómo la justicia de Dios se manifiesta en la prohibición que fue establecida para el árbol. Endurecimiento y seducción impiden al intelecto de Dante percibir la verdad. 67. agua del Elsa. Se trata de un río de Toscana que cubre con una espesa capa de tártaro los objetos sumergidos en él 69. Sobre Píramo quien con su muerte y su sangre tiñó de rojo a la mora, ver Purg. XXVII, 37 y Nota. El falso placer también manchó la pureza del alma. XXXIII, 73-90. Repite la ceguera de la mente petrificada en sus pensamientos y manchada en la seducción, con todo Beatriz quiere que lleve sus dichos en la memoria aunque todavía no los comprende. 78. Los peregrinos de Tierra Santa volvían trayendo de palmas atadas a su cayado, como dice en la Vida Nueva: Y digo "peregrinos" según el significado amplio del término; porque peregrino se puede entender de dos modos, amplio y estrecho; en sentido amplio, es peregrino cualquiera que está fuera de su patria; en modo restringido, por peregrino sólo se entiende del que va o vuelve de la casa de Santiago. Porque se ha de saber que se llaman apropiadamente de tres maneras los que van al servicio del Altísimo: se llaman palmeros los que van ultramar, allá de donde muchas veces traen la palma; llámanse peregrinos los que van a la casa de Galicia, porque la sepultura de Santiago, más que la de ningún otro apóstol, está alejada de su patria; llámanse romeros los que van a Roma, allí a donde iban estos que llamé peregrinos. VN, XL. 81. Como la cera conserva íntegra la figura que le trasmite el sello, así en su mente conserva grabadas sus palabras. 82. Cuanto más Dante intenta entender lo que la sabiduría divina le dice, tanto más se confunde, debido a que trata de analizarla con las doctrinas teológicas aprendidas, las cuales no alcanzan a reflejar sino un esbozo superficial y extrínseco e ineficaz de los mensajes divinos. 89. cuanto se desacuerda. El movimiento de la tierra de ninguna manera acompasa el velocísimo tranco del más alto cielo. XXXIII, 91-102. Dante, privilegiado en su renacida vida, ha logrado, simbólicamente con su paso por el Lete, no sólo la cura de las plagas de sus vicios sino, lo que es muchísimo más, superar el remordimiento y el dolor que el recuerdo de tales épocas acucia a la conciencia. Ha logrado la completa libertad que venía buscando (Purg. I, 71). 97. Como de las cenizas que humean se deduce que hubo fuego, así el olvido testifica la culpa ahora borrada. 102. Bien que Dante renacido a una nueva vida y liberado del remordimiento, falta algo todavía, y por ello su visión es grosera, ruda. XXXIII, 103-111. El Sol cae a pico desde el meridiano del lugar, y su luz y su calor perseveran un tiempo, como si más lentamente se moviera, en la plenitud del día. 105. A medida que el Sol se mueve va modificando los aspectos que forma con los distintos puntos y planetas del Zodíaco, y por tanto va sorteando nuevas situaciones. Así solemnemente, bajo los rayos del rey Sol que ha venido presidiendo todos los momentos, se prepara la culminación de este viaje, antesala del Paraíso. 106. Las guardianas virtudes, custodios del Edén, porque algo nuevo va a ocurrir, pues ellas son como heraldos dóciles a las intenciones de Beatriz. Y lo hacen bajo una tenue sombra, un lugar agradable y de paz. 110. Completa el estival escenario la reminiscencia de los negros árboles que bordean los fríos arroyos que descienden de los Alpes, idílico momento como el de Virgilio: A
mitad del estío busca un umbroso valle, XXXIII, 112-135. El Éufrates y el Tigris son dos ríos bíblicos del paraíso terrenal que aparecen en Gén. II, 14. El Éufrates señalaba el límite norte de la Tierra Prometida y es símbolo del poder babilónico, y el Tigris, también brotado de las surgentes del monte Tauro de Armenia, indicaba, por la abundancia de sus aguas, la sabiduría divina Ecles. XXIV, 35. Entre
peñascos de Aqueménidas farallones, donde Aquí son símil del Lete y el Eunoe, fraternales, por amigos del hombre, reparadores ríos donde son sumergidos Dante y Estacio. 115. Pregunta y exclamación jubilosa de Dante ante estas aguas, símbolos universales de la vida y de las sagradas ciencias, que naciendo de las entrañas divinas, ordenada y mansamente, reparten sus dones a las fértiles tierras de la humanidad. 118. Beatriz cede la respuesta a Matilde, que aquí es nombrada por primera vez, la cual recuerda cuan solícita explicó a Dante acerca de los rios del Paraíso terrestre, del viento y de los primeros progenitores (Purg. XXVIII, 76-144)., todo lo cual no fue borrado por las aguas del Lete, que afectan a los remordimientos. Beatriz, sin embargo, cono aún le falta un bautismo edénico, sospecha que su mente está oscurecida y todavía no entiende bien. 127. Llegados al último paso de la iniciación de Dante, se procederá ahora a sumergirlo y hacerle beber del río Eunoe, que, como se nos explica, dará nueva vida a sus letárgicas virtudes. Eunoe, eunoun, nombre hallado por Dante para el río que abrirá las puertas del Paraíso, en griego significa benevolencia, indulgencia, gratificación, y tiene pues, relación con la bondad del alma. Pero conociendo que Dante, además de multiplicar los significados de sus palabras, mantiene siempre estrechamente unidos "virtud y conocimiento" como elementos indispensables de la liberación, y sabiendo además que no podía ignorar que el nombre proviene de "eu" que significa bueno, completo, y de "noos" que no es otra cosa que mente, intelecto, debemos expandir el significado del río como el que concede a Dante la renovación de sus virtudes y de su inteligencia, por donde ya no tendrá la vista oscura sino que la sabiduría beatífica, Beatriz, podrá hablarle con la seguridad de ser entendida. 130. La generosa gentileza de Matilde los toma, a Dante y a Estacio, para cumplir la orden de Beatriz. XXXIII, 136-145. Dante se excusa por falta de espacio de explicarnos detalladamente su paso por el río saludable, simplemente nos informa que beber del río de la inagotable sabiduría nunca sacia al espíritu. Como Virgilio, ante la magnitud del tema interminable, renuncia a recorrer todas los campos que la poesía podría expresar:
Y en verdad, llegado ya al último fin de los trabajos 142. Bellamente concluye este hermoso Purgatorio de nuestra existencia en busca del bien y de la verdad, logrado el objetivo de renacer a un vida nueva. Por ello las aguas del Eunoe bien merecen el nombre de santísimas. El segundo cántico de la Comedia termina con un iteración de la novedad que implica la "palingenesia" de la que habla Hermes en su tratado XIII, o sea la necesidad de nacer de nuevo de la que habla Jesús como condición del reino. Rehecho, plantas nuevas, renovadas, nueva fronda, multiplican el asombro de Dante ante lo que ha surgido en él, y percibe dentro de sí la pureza y la capacidad logradas para ascender, a lo que él llama estrellas, y que no son otra cosa sino los estados superiores del alma. Tan bellos versos nos obligan a dejarlos tal como los escribió Dante, en todo su esplendor: Io
ritornai da la santissima onda Todo el Cántico del Purgatorio se compone de 4754 versos organizados en 1584 tercetos más dos versículos. |