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1 Como mi hijo Tat, en tu ausencia, quiso que lo instruyera sobre la naturaleza del universo, y como no me permitió posponerlo, y como es hijo mío y neófito iniciado de hace poco a los detalles del conocimiento, tuve que hacerlo para él en forma extensiva para que le fuera más fácil seguir la instrucción.Para tí en cambio, dada tu más avanzada edad y el conocimiento de la naturaleza, prefiero enviarte en forma de carta y resumidos los temas más importantes que tratamos, expresándome ahora en forma iniciática y secreta. 2 Si todo lo manifestado viene a la existencia y es mantenido en la existencia, y si todo lo que viene a la existencia no lo hace por sí mismo sino por otro, y si son muchas las cosas que vienen a existir o, más bien, si lo que viene a existir son todas las cosas manifiestas, y si todas son distintas y no semejantes, es que hay Alguien que las creó, y ése Alguien no fué traído a la existencia, porque es el más antiguo de todos, el Unico no engendrado. Porque declaro que todas las cosas que vienen a la existencia lo hacen por otro. No puede haber nada más antíguo y previo a todas las cosas que vienen a la existencia sino el Unico que nunca comenzó a ser. 3
El cual es también el más poderoso y mejor, Uno y Sólo
realmente Sabio en todas las cosas, y porque no hay nada anterior
a El, por consiguiente, es Primero y Principio respecto de la multitud
y de la dimensión, y por su diferenciación con lo que
viene al ser, y por la continuidad de la creación. 4
Esto es lo que vale la pena entender, y entendiendo admirar, y admirando
ser dichoso, porque se ha comprendido al Padre. Dejando de lado las muchas palabras y las vanas, digamos que sólo hace falta entender dos cosas: la Criatura y el Creador, porque entre estos dos no hay nunca ninguna tercera cosa. 5 Piensa todo y escucha todo, pero retiene estos dos y considera que estos dos son Todo, no poniendo en consideración ninguna otra cosa, ni de lo alto ni de lo de abajo, ni de los dioses ni de lo que cambia, ni de lo que está en lo profundo. Dos son Todo: la Criatura y el Creador, y es imposible separar a uno del otro. Porque el Creador no puede existir sin la Criatura. Porque ambos son lo mismo, y por éso ninguno puede existir sin el otro, es decir sin sí mismo. 6
Por consiguiente, si el Creador no es otra cosa sino el hecho de crear,
único, simple, sin mixtura, es necesario que crear no sea otra
cosa que crear, porque el crear del Creador es traer a la existencia
y todo lo que viene a la existencia es imposible que lo haga por sí
mismo, sino que es necesario que lo que viene a la existencia venga
por otro. 7
Y que no te alerte la diversidad de las criaturas ante el temor de
empequeñecer a Dios y quitarle gloria, porque una es su Gloria,
es decir traer todas las cosas a la existencia, lo que viene a ser
como su Cuerpo, la Creación. 8
Si a un mismo artista se le permite pintar cielo, dioses, tierra,
mar y hombres ¿porqué Dios no podría hacer lo mismo?
9 A Dios pues sólo se le puede atribuir el Bien, y el bondadoso no es soberbio o incapaz. Porque Dios no es sino el Bien, el total Poder de hacer todas las cosas, pues todo lo que viene a la existencia viene por Dios, es decir por el Bueno y por el Capaz de hacer todas las cosas. Si ahora quieres saber cómo lo hace y cómo es que las cosas vienen a la existencia, tú lo puedes: ¡Mira la bellísima y muy semejante imágen! 10 Mira cómo siembra el agricultor la semilla en el campo, aquí trigo, allá cebada, más allá otra semilla. Míra como planta planta viñas, allá manzanos, más allá cualquier otro frutal. Así fué como el Dios sembró la inmortalidad en el Cielo, los cambios en la Tierra, y en todas las cosas Vida y Movimiento. Y el universo no consiste de muchas cosas, sino de pocas y fáciles de enumerar: Todo son cuatro, además de Dios y de la Creación, en los que están encerrados todos los seres. |