D E S I D E R A T A

Camina plácidamente en medio del ruido y de la prisa,
y piensa en la paz que mora en el silencio.

En cuanto puedas y sin desmayar,
mantén buenas relaciones con todos.

Dí tu verdad clara y serenamente,
y escucha a los demás, incluso al torpe y al ignorante,
pues también ellos tienen algo que contar.

Evita a los ruidosos y agresivos, pues fastidian al espíritu.
Si te comparas con otros, te hallarás fatuo y pesaroso:
siempre habrá más grandes y más pequeños que tú.

Disfruta de tus triunfos al igual que de tus proyectos,
ocúpate con alegría de tu propia carrera,
por humilde que sea,
es un valioso tesoro en el fortuito fluctuar del tiempo.

Sé cauto en tus negocios, el mundo rebosa engaños,
mas no por ello te ciegues a la virtud que existe:
son muchos los que se esfuerzan tras nobles fines,
y la vida abunda en heroísmos.

Sé siempre sincero contigo mismo.
En especial, no finjas afectos.
En el amor no seas cínico
pues entre tantas avideces y engaños es perenne como la hierba.

Sométete dócilmente el consejo de los años
abandonando con donaire las cosas de la juventud.

Cultiva la firmeza del espíritu
para que te proteja en las adversidades inesperadas:
son muchos los temores que nacen de la fatiga y la soledad.

Fundado en una sana disciplina, sé benigno contigo mismo:
Tú eres una criatura del Universo,
no menos que la hierba y las estrellas:
tienes derecho a existir.
Y sea que te resulte claro u oscuro,
lo cierto es que el Universo marcha como debiera.

Por eso, debes estar en paz con Dios,
cualquiera sea tu idea de él,
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones
conserva la paz de tu alma,
en el confuso bullir de la vida.

A pesar de toda su farsa, pesares y sueños fallidos,
el Mundo es aún hermoso: ten cuidado.

¡Esfuérzate en ser feliz!

(Anónimo encontrado en la vieja iglesia
de Saint Paul. - Baltimore.1693)